¿Quién fue?
Lo único que veía eran
personas vestidas de blanco, al llegar a las 258 perdió la cuenta. El cuarto
tenía solo una pequeña ventana, sin contar la puerta, que lo distraía cuando se
sentía ahogado. Ya no aguantaba más, quería que todos creyeran que él había
sido el autor del extraño suceso, necesitaba tener la atención de todos, aun mintiendo. No le importaba cuántas
mentiras tuviera que decir, solo quería que su nombre, por primera vez, tuviera
una mancha negra.
El primer plan no había
funcionado; los frascos no habían sido suficiente evidencia para los médicos,
por lo que solo quedaba el plan b: inculparse.
Todo había ocurrido
hacía apenas unas horas, el Sr. Méndez se encontraba, como siempre, en su
habitación gritando horribles palabras mientras le terminaban de colocar el
suero. De pronto saltó de la cama, tomó la mano de la enfermera, que en ese
momento lo estaba atendiendo, y se puso a bailar el chamamé mientras se reía.
Su compañero de cuarto, el Sr. Ricota, quedó boquiabierto, no por el baile sino
porque el Sr. Méndez no había tenido la delicadeza de ponerse la camisola color
azul que vestían todos los hospitalizados.
Méndez era un hombre
muy tranquilo, nunca generaba problemas, pero ese día algo raro estaba pasando.
Después del grandioso, por no decir espeluznante, baile salió corriendo por el
pasillo gritando- ¡¡LIVING LA VIDA LOCA!!-, mientras agitaba los brazos hacia
el cielo. Algunas de las personas que aguardaban ser atendidas gritaban de
horror; mientras que, otras, estallaban de la risa. Finalmente el Sr. Méndez se
estampó contra el vidrio de la entrada que, por su limpieza, parecía invisible y
fue devuelto a su habitación.
Rápidamente el director
del hospital tomó cartas en el asunto. Tras el resultado de algunos análisis se
comprobó que el suero inyectado al Sr. Méndez poseía un activador cerebral y no
solución fisiológica. La enfermera negó haber cambiado la medicina del
paciente, por ello también se tomó como sospechoso a su compañero de
habitación; el Sr. Ricota, con quién diariamente tenía problemas. Casualmente,
debajo de su cama se encontraron frascos
de sustancias activadoras de neuronas; sin embargo, era imposible que el
Sr. Ricota hubiera hecho aquello, ya que se encontraba en su cama mientras
ocurría el extraordinario suceso.
Al no tener testigos de
lo sucedido, el caso quedó inconcluso; nunca nadie sabría quién había sido el
autor de semejante hecho. Pero no iba a permitir eso, todos debían creer que él
había sido, no la esposa del Sr. Méndez o su hija como se rumoreaba. Tocó la
campanilla de su habitación y aguardó que la enfermera se adentrara en el
cuarto para continuar con su plan...
Oración 3: mal uso del "aun que", éste se usa para contraponer un concepto a otro.
ResponderEliminarOración 4:las mentiras nos se hacen, se dicen por eso esta mal.
Oración 5:La parodia esta narrada en 3ª persona por lo que todas las palabras deben estar conjugadas en la misma(inculparse).
Oración 6: Tengo que ser más literal y menos sarcástica para que no se pueda interpretar otra cosa.
Oración 7: Las palabras "de pronto" quedan mejor que "de un momento a otro" para contar algo inesperado.
Oración 10:Primero tengo que describir completamente el sustantivo y luego nombrarlo.
Oración 15: La palabra "negó" es quizás más adecuada para el contexto.
Última oración:Queda mejor ese final por que da mas intriga y suspenso.
Valentina García