domingo, 26 de agosto de 2012

Lautaro Montaña


“¿El Hombre Lobo?”
Todo comenzó aquel día de diciembre en el que John Astin se fue de campamento con su padre, el niño tenía tan solo 12 años. Cuando llegaron al lugar observaron que era un bastante húmedo, debido a las lluvias que se presentaban constantemente. Por esta razón no podrían realizar su preciado fogón alrededor de la carpa…
Cuando comenzó a caer la noche, los ruidos del bosque empezaron a inquietar a John y a su padre, por lo que se encerraron en la carpa sin salir. Esa noche no llovió, al contrario, brillaba la luna llena y los supuestos lobos acecharon durante horas en busca de presas frescas para matar, sus presas preferidas, aparentemente, eran  dos acampantes como ellos.
Esta historia la había escuchado John antes de partir para el bosque, se la había contado un amigo para lograr asustarlo y que el viaje se le tornara insoportable. Se hicieron las 12 de la noche y John y su padre se fueron a dormir, inquieto por la historia que le habían contado no pudo dormir hasta las 3 de la mañana. Cuando pudo cerrar los ojos, comenzó a escuchar ruidos y pasos alrededor de su carpa, salió a mirar y vio un aterrador oso, que no resultó ser precisamente un oso si no un hombre lobo con hambre de humano. Pero lo que le resultó muy extraño fue que el lobo no intentó atacarlo ni siquiera en esos 10 segundos que se quedaron mirándose a los ojos.
En ese momento John empezó a gritar y se metió nuevamente a la carpa para despertar al padre, pero el lobo seguía ahí parado sin intentar nada que pudiese llegar a poner en peligro las vidas de los dos acampantes, luego de unos minutos John volvió a salir para mirar, en ese momento vio que el hombre lobo se había sentado en una piedra bastante gigante con una actitud como de decepción con él mismo. Levantó la cabeza y vio a John mirándolo, ahí fue cuando comenzó a hacer algunos gestos extraños como para explicarle algo que John nunca entendería.
    El hombre lobo comenzó a comer las plantas que encontraba y en ese momento John se dio cuenta de que no era un auténtico hombre lobo si no que era un hombre lobo vegetariano, el niño despertó a su padre y ambos se acercaron cada vez más a él con la intención de saber qué le pasaba y por qué estaba tan triste, éste comenzó a escribir en la arena para que los dos acampantes entendieran su conflicto y lo pudiesen ayudar. En la arena decía, “Soy un hombre lobo en las noches de luna llena, pero no me siento nada conforme con esto, por favor ayúdenme… me veo muy gordo”… En ese momento los dos comenzaron a reírse a carcajadas, ya que pensaron que los quería comer pero afortunadamente era vegetariano debido a su problema con la gordura, aceptaron ayudarlo y lo mandaron a una “asociación de hombres lobos con problemas de sobre peso”. En cuestión de meses se recuperó y logró nuevamente salir al bosque a matar y comer gente como tanto le gustaba.

1 comentario:

  1. Primer Párrafo: hay errores de redundancia en donde repito la palabra "lugar" y por eso la profe se ve obligada a poner distintos tipos de signos de puntuación, aparte hay errores de concordancia y de puntuación.
    Segundo Párrafo: hay errores de redundancia en "Esa noche no llovió, al contrario..." antes había puesto "Esa noche no llovió. esa noche..." hay mas errores de puntuación en donde no se establece el párrafo y es corregido por la profesora.
    Tercer Párrafo: Hay muchos errores de puntuación en este párrafo, y en especial de concordancia en por ejemplo la palabra "...(torne) insoportable..." y es corregida por la palabra "...(tornara) insoportable..." , también faltan signos de puntuación para separar algunas oraciones.
    Cuarto Párrafo: no encontré diferencias con el texto original.

    Lautaro Montaña

    ResponderEliminar