Yo, Clarence Wembly, me
encontraba en mi celda tomando mates con ed.mac Grun. En un momento, recordando
nuestro pasado, le contaba a ed. todo lo que había sucedido antes de llegar a
la prisión, es decir, la causa de toda esta tragedia. Fue allí cuando él
terminó de contar su historia y se dirigió rumbo hacia el baño corriendo.
Luego,
cuando volvió, tenía la cola paspada
porque se había limpiado con poco papel.
Allí
comencé a recordar mi pasado, no con una precaria inocencia ni nada de eso, es
más, se podría decir que con orgullo. Fue así que le conté detalle por detalle
lo que había pasado.
Un día
en el que era difícil observar el sol, me encontraba en el club de Bowling de
Interview. Mi mujer estaba en mi casa con sus amigas, seguramente sacándome el
cuero como lo suelen hacer todas las esposas. Es por eso que apenas me podía
escapar de ella lo hacía. Pensaba en la separación, pero también pensaba que
ella tal vez algún día cambiaría. Así que, en ese momento, la llamé para
decirle que comía en el club, pero no me contestaba. Preocupado salí a fondo en
mi fitito hacia mi mansión que costaba alrededor de unos 2.000.000 de dólares.
En cuanto llegué a mi casa abrí la puerta, miré y estaba mi mujer muerta.
Quién
podría decir que allí se encontraba la solución de mis problemas, es decir nada
de divorcios ni de problemas. Y no lo dudaría después de ver ante mis ojos que
ella fue infiel conmigo un montón de veces. Al otro día comenzaron los rumores
sobre quién la había asesinado, a mí no me interesaba, lo único que pensaba era
en formar otra familia con una rubia yanqui que jugara a la play 3 y que
tuviera hijos que hagan ballet. Algunos decían que tal vez yo la podría haber
asesinado y ahí fue cuando tomé la decisión más difícil y me declaré culpable
pero hay días en los que me pregunto ¿quién la asesinó?
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