miércoles, 4 de julio de 2012


Romina Frassone

LA TRÁGICA NOCHE DE UN JUEVES

Aquel dia Ronie había discutido conmigo como siempre lo hacemos ya que hace mucho tiempo que no tenemos una buena relación, no nos llevamos bien pero no nos separamos por nuestro hijo Juani.
Un motivo de la pelea constante era que hace 6 años que estaba desempleado y no se preocupaba por buscar trabajo tampoco.
Vivimos en un country privado llamado Altos de la Cascada, con seguridad las 24 horas del dia, tiene unas espectaculares canchas de golf y tenis, también tiene pileta. Hay mucho espacio verde, arbustos y árboles prolijamente cortados. No se ven cables ni de luz ni de televisión ni de teléfono, es el lugar donde toda persona soñaría vivir.
Tenemos muchos agradables vecinos, Los Scaglia es una muy buena familia que está compuesta por Alberto, el “Tano”, su esposa Teresa y sus dos hijos Matías y Sofía, el Tano trabaja en una empresa extranjera llamada Troost y Teresa es paisajista.
Los Urovich, una familia vecina compuesta por Martin, Lala que es su esposa y sus hijos Ariel y Ariana. Martin juega al tenis y trabaja y Lala no trabaja.
Los Masotta, una familia compuesta por Gustavo, Carla que es su esposa. Carla trabaja conmigo en la inmobiliaria. Estas tres familias son nuestras mas amigas, después tenemos otros vecinos como la familia Andrade, Insua, Llambrias pero con ellos no tenemos mucha relación.
Todo iba bien, hasta que una noche Ronie fue a la casa del Tano como todos los jueves que se juntaban a beber una copa y a jugar a las cartas. Volvió temprano mucho más de lo normal.
 Le pregunte si le pasaba algo pero me dijo que estaba todo bien pensé que capaz se había peleado con el tano, se lo pregunte, a lo que contesto que no y no continuo con la conversación, aun así yo lo veía preocupado observando mucho la casa del tano, la parte de la pileta me pareció muy raro pero al ver que no estaba de humor decidí no preguntarle más.
Ronie fue hacia las escaleras y subió, yo estaba en la cocina por tomar una pastilla para poder dormir sabía que iba a necesitar algo aquella noche para poder descansar un poco, ya me que encontraba muy abrumada y confundida.
Antes de que pudiera tomar la pastilla sentí un golpe seco sobre la madera de la escalera corrí hacia el living para ver que había sucedido y me encontré a mi marido tirado en el piso con un hueso de su pierna sobresaliendo y envuelto en sangre, me maree por unos segundos pero luego recobre la compostura tenía que llevarlo al hospital urgente. Lo cargue como pude en el auto, Ronie me gritaba que lo lleve a la casa del tano supuse que era una especie de delirio, pero me lo volvió a decir dos veces más hasta que del dolor se desmayo, conduje a toda velocidad hasta el hospital, ya allí lo llevaron a una sala donde le practicaron una intervención quirúrgica.
Cuando estaba esperando a que la intervención terminara en el bar del hospital me encontré con Dorita Llambrias, ella me conto algo que jamás me hubiera imaginado, algo que me dejo helada, sorprendida. El Tano, Gustavo y Martin habían muerto electrocutados y ahogados en el fondo de la pileta del Tano, parece que un cable que estaba cerca de esta había caído electrocutándolos.
De repente empezaron a pasar sobre mi mente todas las imágenes de la noche anterior, Ronie llegando a casa como huyendo de la tragedia, mi marido cayéndose de la escalera,  el pedido desesperado de que lo lleve a la casa del Tano, me quede helada, despedí a Dorita y me fui a buscar a mi marido.
Cuando saque a Ronie enyesado del hospital sabía que tenía que contarle lo sucedido, cuando entramos al auto le dije que sus amigos habían muerto la noche anterior, que había sido un accidente, que se habían electrocutado, Ronie me miro y me dijo que no había sido un accidente que el sabia como habían sido las cosas e inmediatamente se largo a llorar.
M pidió que lo llevara al cementerio estaba muy convencido de querer ir puesto que arranque el auto y nos dirigimos hacia allí.
Cuando llegamos Ronie se quedo inmóvil mirando los cajones de sus amigos, triste pero no llorando, no hablo con nadie ni quería que nadie le hable.
Luego de eso llegamos a casa, fui a preparar té y Ronie subió como pudo la escalera hacia la terraza, cuando fui con él, lo abrase hacía mucho tiempo que  no lo hacía y me conto toda la historia, todo lo que había pasado esa noche, me dijo que el Tano les había propuesto un suicidio, que eso los iba a ayudar de salir del fracaso en el que estaba inmersos ellos y sus familias. Ronie pensó que estaban locos les dijo que el de ninguna manera se iba a suicidar Gustavo y Martin le dijeron que se valla, que eso iba a ser lo mejor. Mi marido se fue pensando que toda esa locura, era eso mismo solo una locura y que no se llevaría a cabo.
Ronie y yo se reunimos con Teresa, Lala y Carla en casa, mi marido les conto todo el plan del Tano, ninguna de las tres viudas lo podía creer, Ronie insiste en que es así, después de hablarles y contarles todo las viudas deciden irse.
Al rato vienen Alfredo Insua y Ernesto Andrade a hablar con Ronie, le dicen que no va a ganar nada contando detalles,  Ronie solo quiere que se sepa que no fue un accidente que fue un suicidio. Insua y Andrade le dicen a Ronie que tiene que dejar de hablar y que cuentan con su silencio y el de todos nosotros, mi marido no responde y Ernesto y Alfredo se van.
Después de esto Juani y Romina nos muestran un video grabado por ellos, donde se veía claramente la pileta del Tano, en el video se deja ver que Gustavo no quiere morir, se arrepiente de suicidarse pero el Tano lo agarra y lo sumerge en la pileta pone el cable en el agua y los tres mueren, eso quiere decir que el Tano y Martin se suicidaron pero que el Tano mato a Gustavo.
Con esa información sin saber que hacer Romina, Juani mi marido y yo salimos del country y nos dirigimos hacia la policía, cuando estábamos llegando Ronie me miro y me agarro la pierna, lo notaba temeroso y le pregunte ¿Te da miedo salir?

CARMELA

Me llamo Juani, vivo en el barrio La Cascada y soy hijo de Ronie y Virginia. Además soy el detective del caso de las tres muertes de nuestros amigos, grandes personas eran, siempre se los recordará con honor.
No sé cómo pasó todo ni cómo se me fue de las manos algo tan así, es peculiar que hayan sido tres muertes y un sobreviviente por así decir, cómo se me paso terrible tragedia.
 En La Cascada hay alguien que está detrás de todo esto, el asesino, como lo quieran llamar, yo lo llamo “el sin razón”…
Cuáles eran sus razones, o motivos, para matarlos electrocutados en la pileta del tano Scaglia, y encima es quién menos uno se lo espera, pero repasemos quiénes son las víctimas..
·         Tano Scaglia
·         Gustavo Marzota
·         Martin Urovich

¿Cuáles fueron sus intenciones? Conozcamos la información que yo tengo, con la que lo descubrí, en realidad nadie se salva en la cascada. Todos tenían algo que me decía que puede ser  quién los ha matado, todos tenían un resentimiento hacia ellos  o una parte mala que se destacaba por encima de toda su personalidad…el hecho es, que ya se sabe quién fue y está preso pero.. ¿Por qué lo haría? ¿Sería envidia o cuestión de negocios?  Es lo que hay que averiguar…
Ayer, Romina encontró una carta del asesino que se la enviaba a alguien desde la cárcel, la encontró en la calle, parece ser que se le cayó a alguien en su camino, pero se ve que mucho no le  molestó. ¿Quién sabrá? Lo importante es lo que contiene en ella.

“Por lo visto me descubrieron, es por eso que estoy aquí, sin ninguna salida escondido del mundo exterior…mi misión en La Cascada aun no termina, empecé con estos tres, pudieron ser cuatro si no lo hubiesen echado a Ronie Guevara. Pero bueno, en otra oportunidad será, lo que me llama la atención es saber quién es el que anda detrás de todo esto, quien me descubrió. Cuando ya todos dejen de hablar de mi será mi próxima víctima, no es para meter terror pero todos en La Cascada necesitan conocer la muerte ya, son mis pensamientos. Me acuerdo bien cómo fue que supe dónde vivía el Tano, fue cuando lo seguí hasta la cancha de tenis que se encontró con Gustavo para jugar, los esperé mirándolos, observé sus autos sus movimientos y miradas. Lo seguí hasta la casa. Al día siguiente me desperté más temprano de lo normal para ver todos los movimientos que hacía durante el día él y su familia; estudié  bien todo y lo registré así hice con las demás familias, estudié perfectamente la casa del Tano y me pareció bien electrocutarlos mientras nadaban borrachos, nadie sospechaba de mí, ni el mismísimo Tano.”

¡Quién diría que tendría esa mentalidad, tan retorcida! Lo mejor fue que, con Romina, pudimos grabar todo desde un árbol del tano con nuestra cámara digital, tenemos evidencias con las que hicimos que lo pongan preso, pobre de él, no se lo esperaba de nosotros. ¿Quién diría que un vecino de La Cascada quién nadie nunca vio salir de su casa, podría ocasionar tres muertes?
 Se dice que un día fue a la canchas de tenis de La Cascada, el Tano y Gustavo empezaron a presumir diciendo que eran los mejores en todo, y que les iba muy bien, siempre se los encontraba presumiendo sus cosas. Pero… ¿Por qué matar a Martín? Nunca supo de su existencia, quizá para que no lo mande al frente.
La Cascada era un barrio muy seguro, había parques, canchas de golf y tenis, tiendas, plazas, los niños podían circular por las calles a cualquier hora sin temor a la inseguridad. Pero quién diría que dentro del mismo barrio vivían quienes pueden provocar la inseguridad.
Nadie sabía de la existencia de Ramón (mama le decía el desaparecido) parecía que su casa estaba abandonada pero él siempre estuvo allí. Se lo veía poco en el barrio y siempre andaba apurado de un lado a otro. Era un hombre solitario, y chinchudo. Mamá me cuenta que siempre la llamaba para hacer un reclamo de algo, pero en los últimos años cuando llegó a vivir el Tano a la Cascada dejó de llamar.
Ramón trabajó muchos años con el Tano y este un día le pidió dinero y nunca se lo devolvió. Era una gran suma.
Pero ¿que podría tener Ramón en contra de Gustavo y Martin? Fácil. Eran amigos del Tano, en su casa encontramos con la policía un cartel que tenía pegado en la pared de su cuarto que decía:
“todo aquel que sea de su entorno será destruido”.
Me pregunto ¿Quién será la próxima víctima? Este será un caso que se resolvió hasta la mitad mientras tanto estaremos en alerta…


VICTORIA W.
Un paso en falso…

Un día como cualquier otro, recién llegaba de trabajar de mi nuevo trabajo en la empresa extranjera llamada Troost. Mi esposa, Teresa, siempre me estaba esperando con una rica cena junto a mis hijos Matías y Sofía. A mi me gustaba mucho jugar al tenis y al golf, los practicaba todos los días de la semana. En cambio mi esposa no tenía un empleo, si no que era ama de casa y solo le gustaba asistir a clases de pintura, aparte de ocuparse de llevar los chicos al colegio, y todas sus actividades extras.
 Estábamos en un buen momento económico, por eso vivíamos pensando en mudarnos. Un sábado a la tarde decidí ir con mi esposa a averiguar casas, averiguamos en un country llamado “La Cascada” una casa se vendía. Entramos al barrio y nos pusimos en frente de la casa que estaba en venta, la observamos y nos gustó... luego de pensarlo cinco minutos decidimos tocar el timbre de ella. Nos abrió una señora grande, muy coqueta, que llamaba la atención. Se llamaba Virginia, nos mostro toda la casa y nos comento que tenía una piscina en el fondo, pero que la estaban refaccionando por la cual no la pudimos ver. También nos comentó que había un guardia del barrio llamado Clemente, le preguntamos a Virginia si nos lo podía presentar, cuando lo vimos nos pareció un hombre serio, parco con cierto aire misterioso y de pocas palabras, nos recomendó que no usáramos la piscina hasta que no estuviera bien arreglada. Creímos que era un dato obvio pero no lo contradecimos.
Luego de pensarlo por varios días decidimos comprarla, hicimos todos los papeles y ya estábamos listos para mudarnos. Nos mudamos un domingo a la mañana. Los chicos estaban muy contentos de la decisión que habíamos tomado.
Pasaron los días y empezamos a conocer a nuestros vecinos por un lado estaban los Guevara, familia compuesta por Ronie, Virginia y Juani, su hijo,  desde el primer momento en que los vi pensé que mi familia no le caía bien, en especial a Juani. Ellos no estaban en un buen momento económico, pero intentaban disimularlo. Por otro lado estaban los Urovich que también estaban con problemas económicos, además estaba la familia de Los Massota, Los Insúa, Los Llambrías y los Los Andrade que tenían dos hijos: Ramona y Pedro ya adolescentes, estos estaban pasando por un buen momento económico.
Pasaron los años, y debido a la crisis del país, la empresa donde yo trabajaba había disminuido mucho sus ganancias y nos habían reducido el sueldo. Por lo tanto habíamos hecho algunos ajustes económicos,  a los chicos los tuvimos que mandar a una escuela que nos costara un poco menos, a pesar de este cambio, seguíamos teniendo problemas económicos. Meses más tarde  me despidieron de mi trabajo, conseguí otro empleo con un sueldo muy bajo. A mí no me gustaba que mis vecinos  vieran  que tenía poca plata, siempre cuidaba mi aspecto. Es por eso que le propuse una idea a mi esposa, que yo invitaría a Ernesto y Ronie, y que ella se juntaría con Mariana y  Virginia. Mi esposa aceptó  esta idea, asique les envió un mensaje preguntando si aceptarían esa propuesta, ellas se pusieron de acuerdo y dijeron que se iban a juntar en la casa de Mariana. Y yo con Ernesto y Ronie quedamos en que nos juntaríamos en mi casa a tomar algo, el sábado. Tuve que ir a hacer las compras y como no andábamos muy bien económicamente no pude comprar muchas cosas. Ese mismo día a la noche, antes de irme a acostar, escuché unos ruidos en la parte del patio, fui a ver a mis hijos para ver si ellos estaban bien y me tranquilicé ya que estaban durmiendo. Pensé que sería el guardia del country ya que siempre andaba rondado por todo el barrio vigilando que las cosas estén en orden.
Llego el sábado y faltaban horas para que mis amigos vinieran a mi casa como habíamos acordado. Mi esposa se estaba preparando, mientras que mis hijos también porque tenían un fiesta de un compañero, asique teníamos la casa para nosotros solos. Hacía bastante calor asique decidí preparar una mesa con sillas al lado de la piscina. Eran las 10:30 y mi esposa se despidió al igual que mis hijos, ellos ya se iban. Poco después llegaron mis amigos. Ellos traían algo para comer y tomar, los hice pasar hacia el fondo del patio y les dije que ya regresaría, fui hacia la cocina a buscar una cerveza cuando estaba regresando al patio tocaron la puerta. Era Clemente le abrí, y me pregunto si las cosas estaban en orden yo le dije que sí y se retiró. Eran las 3:00 am y seguíamos hablando. Ronie comenzó a hablar de los problemas económicos que tenía y que no estaba en una muy buena relación familiar como la de antes, y que quería lo mejor para su familia, al igual que Ronie yo comencé a contar mis historia de vida. Ernesto callado escuchando nuestra historia de vida muy atentamente sugirió que la única forma de ayudar a nuestras esposas y para acabar con los problemas familiares la solución era dejar de vivir, nosotros no podíamos creer lo que estaba diciendo. Pero poco después nos pusimos a pensar con Ronie en que él tenía la solución, asique ambientamos el lugar como si fuera que nos habrían robado y simplemente dejamos de vivir.
 Llegaron las 6:00 am y llegó mi esposa y vio que las cosas no andaban bien, fue hacia la piscina y observó mi cuerpo y el de mis amigos tirados en el patio, desesperadamente llamó a la policía y a sus amigas. Clemente, observando la situación, se acercó hacia mi esposa y le preguntó qué había ocurrido, ella le comentó que había encontrado mi cuerpo y el de mis dos amigos tirados en el patio y sin vida. Clemente se retiró sin decir ninguna palabra.
Al día siguiente me llamaron de la comisaria cuarta, para que diera mi declaración, era importante mi testimonio ya que yo era el guardia del country.
Noté la desconfianza que tenía esa familia hacia mí desde el primer día que los vi, especialmente el Tano. Esa misma noche en la que se reunieron a tomar algo con los amigos, me pareció una situación medio rara es por eso que yo le golpee la puerta preguntando si las cosas estaba bien y él me contestó que sí. A mí no me parecía que la situación era muy buena, asique me quede observándolos con una cámara de video. Ellos querían que sus familias salgan del estado mal económico y de tener problemas familiares y es por eso que decidieron suicidarse. Así el seguro les podía dar ese bienestar económico que tanto deseaban.



Victoria Gómez Viñao
La cruda verdad.
Algo no me cerraba. No creía posible la idea de que mi marido muriera de tal forma. El Tano me  lo matase un accidente tan tonto. No era lo primero que me sorprendía de él, era un hombre tan impredecible, pero no estúpido, no creía el cuento del “accidente doméstico”. Ahora que lo pensaba, no era lo primero raro en los últimos tiempos. Cada vez que le alcanzaba su maletín estaba más liviano, cada vez lo veía más pensativo y menos charlatán. Todas las tardes, yo arreglaba el jardín, plantaba una flor, o me ocupaba de los arbustos, él siempre antes de irse se detenía a mirarme unos segundos y partía al trabajo, pero no, en el último tiempo no se detenía, solo marchaba rápido como si algo le ocupara la mente y estuviera muy apurado. Ese no era el Tano de siempre, el solía ser más relajado, más como si todo estuviera a su alcance y disposición. Decididamente iba a investigar más aquel incidente, no encajaba del todo. El Tano más inteligente, Gustavo más detallista y Martín más cuidadoso. ¿Y Ronie? ¿Por qué no se encontraba allí? ¿Allí como todos los jueves? ¿Se habrán peleado? ¿Por qué? Muchas preguntas y pocas respuestas. No me imaginaba yo siendo tan solo una paisajista resolviendo todo, pero siempre me caractericé por querer saber bien las cosas.
Me dirigí hacia la casa de los Guevara, lo primero que quería saber era porqué se había ido Ronie esa noche. Desde afuera la casa se veía deshabitada, las luces estaban apagadas, no como siempre que se hallaban prendidas por la noche. Golpeteé la puerta unas tres veces, cuando noté que nadie me abría golpeé dos veces más. Me resigné a entender que no estaban, y llamé por teléfono a la inmobiliaria de Virginia, supuse que se hallaban allí. Un tono, dos tonos, tres, atendió Carla.
-Inmobiliaria Altos de la Cascada-
-Sí, Carla, soy Teresa Scaglia, ¿No estará Virginia por ahí?-
-No, Virginia no viene a trabajar desde un par de días-
-Pero, ¿No te dijo nada?-
-No, solo dejó de venir, si sabés algo de ella, por favor decile que si esto es una renuncia me traiga al menos las carpetas de las viviendas-
-Sí, no te hagas drama si hablo con ella le digo-
Me despedí de Carla, todo me resultaba muy extraño, ¿Desde cuando Virginia no trabajaba más?, ¿Dónde estaban los Guevara? Decidí ir hablar con el guardia de la entrada, tal vez él los había visto salir o entrar al barrio.
-Una consulta, ¿No ha visto usted a los Guevara salir o ingresar a los Altos?-
-Señora Scaglia, sí, hoy es jueves, el… martes si no me equivoco salieron, desde entonces no los he visto volver, la pareja, el hijo y los acompañaba la hija mayor de los Andrade-
-Ah, y ¿Ella volvió?-
-Sí, volvió al día siguiente con su madre-
Agradecí al guardia y me marché dubitativa, ¿A dónde habían marchado los Guevara? Tal vez los Andrade sabían algo. ¿Por qué Ramona se iría con ellos si Mariana no la deja juntarse con Juani desde el accidente? No podía soportar el hecho de no entender todas estas cosas y encaminé hacia lo de los Andrade.
-¿Sabés a  dónde fueron los Guevara?- pregunté a Mariana.
-No, no sé nada de ellos hace días- respondió.
-Tengo entendido que se fueron, el martes creo, con Ramona…-
-Romina. Y sí, se fueron con mi hija, sin consultarme nada primero, por supuesto fui a buscarla y me la traje para aquí al instante-
-¿Y por qué se fueron?-
-Porque no, no sé, habrán tenido ganas de cambiar de aire-
-Pero irse así de la nada, ¿No te parece sospechoso?-
Al parecer incomodé a Mariana con mi pregunta, pude notar que se puso nerviosa.
-Vamos Mariana, sé que sabés algo, sé que hay algo raro  en todo el asunto del accidente, de las muertes en la piscina, de que los Guevara se hayan ido, de todo-
-Está bien, voy a decirte la verdad, yo me enteré ayer por Romina, quería decírtelo en serio, pero es mejor que no salga a la luz, por tu bien-
Mariana me lo dijo. Me dijo lo que muchos temían decirme, la cruda verdad. No podía creerlo, no QUERÍA creerlo. ¿Suicidio? ¿Esa fue la idea del Tano? Me sorprendía, pero no tanto, mi esposo siempre había soñado con morir en la gloria antes que vivir en la mediocridad. ¿Por qué no me había contado del cambio de trabajo? Tal vez podríamos haber buscado otro. Supongo que por orgullo. Los Guevara habían huido y seguramente por eso. Y seguro me veían a mí como la pobre Teresa Scaglia cuyo marido se mató y a sus dos amigos los arrastró con él. Lo único que espero de todo esto es que no se revele la verdad, sino no cobraré el seguro y todo habrá sido en vano.

Valentina Quiroga
Huellas
-¡Gané! ¡Gané!- Gritaba de felicidad el Tano.
-¿Ganaste qué?- Preguntaba su esposa, sin prestarle atención.
-El partido de tenis, ¡contra el Sr. Luxman!- Respondió.
Teresa, sin importarle, siguió pintando en su cuadro al óleo esa flor que tanto le gustaba… Por fin había conseguido pintarla.
-Hoy vienen Martín y Gustavo a comer-  Le comentó el Tano a su esposa, aunque ella siguió con su flor y no le dio importancia en lo más mínimo.
Eran las 3 de la madrugada, Teresa dormía junto con sus hijos, mientras que el Tano, Martín y Gustavo tomaban unas cervezas y miraban la televisión…
En la mañana, Teresa se levantó y notó que su esposo no se encontraba durmiendo en la cama; al principio pensó que podía estar en el baño, pero al revisar allí se encontró con que estaba vacío, luego creyó que se había quedado dormido en el sillón aunque cuando se fijó tampoco estaba. Empezó a preocuparse, pero después pensó que estaba haciendo algunas de sus cosas… Teresa se dio un baño, desayunó, hizo todo lo que haría en un día normal, al mediodía al ver que su esposo no aparecía, decidió avisarle a la policía. Ellos fueron de inmediato y se encontraron con que el Tano, Martín y Gustavo estaban muertos dentro de la piscina, al ver esto decidieron comenzar una investigación por lo que llamaron a un especialista en el tema...
-Buenas tardes, mi nombre es Mariana pero pueden decirme Maru, yo voy a ser quien investigue todo lo que pasó-
-¡Excelente!- Respondió Teresa junto con Lala y Carla
La primera conclusión de Maru fue que alguien había podido entrar y  haberlos asesinado, pero luego pensó que no era posible porque todas las casas del country contaban con un sistema de seguridad de alta tecnología. Así que decidió ir a la escena del crimen para averiguar lo que pudo haber pasado, agarro su maletín donde tenía todas sus herramientas y empezó a investigar. Dentro de la piscina encontró un pedazo de vidrio, lo sujetó y lo colocó dentro de una bolsa. Luego fue rápidamente al laboratorio, para saber si este poseía alguna huella de las víctimas o incluso del culpable.
Mientras tanto, en el country todas las familias se encontraban atónitas con lo que había sucedido.
-¿Por qué a mí? No logro entender qué pasó, ¿Por qué?- Preguntó Carla desconcertada y muy triste.
-Yo tampoco, ¡mi pobre Martín!- Respondió Lala, muy afligida-¡No sé cómo le podré decir esto a mis hijos!
Teresa se encontraba parada, sin decir ni una palabra ¿En qué estaba pensando?
-¿En que pensás Teresa?- Le preguntó Lala.
-Nada, nada… Ya está ¡No te preocupes!- Le respondió Teresa muy alterada.
Lala se sorprendió por la forma de contestar de Teresa… Supuso que estaba muy triste para hablar con alguien, por lo que se fue a su casa.
Luego de un rato llegó Maru con los resultados, así que Teresa decidió llamar a las chicas para descifrar lo que había ocurrido. Las viudas notaron algo muy raro en Maru, como si hubiera pasado algo malo.
-¿Pasó algo Maru?- Le pregunto Carla.
-Sí, algo ¡muy raro!-Contestó Maru- Resulta que los análisis dieron como resultado las huellas de un perro.
-¿Cómo? ¿Un perro?- Preguntó muy sorprendida Lala.
-¡Definitivamente!- Contestó Maru.
Pero, era imposible… ¿Un perro era el culpable de estas tres muertes? Estas cuatro mujeres estaban muy confundidas, ¡era imposible que un perro pueda matar a tres personas! Por lo que Maru decidió investigar aún más, no había quedado satisfecha de los resultados, por eso decidió ir nuevamente a la escena del crimen, aunque buscó y rebuscó ¡No encontró ni una pista más! Así que decidió cerrar el caso. Las tres viudas (Carla, Teresa y Lala) quedaron disgustadas por esto, por lo cual decidieron investigar ellas mismas. Se dirigieron al patio (lugar donde había sucedido el crimen) y se quedaron allí por más de dos horas; en un momento Lala se dio cuenta de algo.
-¡Chicas! Las cámaras de seguridad, no se fijaron en ellas- Dijo muy alterada Lala.
-¿Cómo qué no? En una investigación, eso no puede faltar- Contestó muy irritada Teresa.
Las tres mujeres decidieron ir a buscar las grabaciones de ese mismo día, para ver lo que realmente había sucedido. Llegaron a la oficina del conserje, le pidieron las grabaciones pero al buscarlas, estas no estaban… ¡Alguien las había robado! Eso quería decir, que podía existir un crimen. Decidieron investigar sobre sus esposos, y se encontraron con que ellos formaban parte de una organización de tráfico de drogas… ¡No podían creerlo! Sus amados esposos traficantes y de drogas, ¡era imposible imaginarse! Pero, más allá de eso ¿Por qué los habían matado? ¿Que habían hecho ellos? Esas eran las preguntas que se hacían una y otra vez, por lo que decidieron averiguar el porqué de todo esto. Por separado, cada una investigó a su esposo, sus antecedentes, todo lo que pudiera delatarlos. Carla encontró una dirección, Teresa un teléfono y Lala unos papeles que estaban firmados por ellos. Decidieron empezar por llamar a ese número pero lamentablemente no les contestaron por lo que fueron a esa dirección, esta se encontraba en las afueras de la ciudad en un edificio viejo y muy arruinado. Ellas tenían mucho miedo, pero se atrevieron a entrar igual ¡Querían descubrir lo que había pasado! Cuando ya estaban adentro se encontraron con un hombre que les preguntó qué hacían allí, asustadas corrieron a la puerta de salida pero ahí les apareció otro hombre amenazándolas con una pistola. Lala logró escapar y avisar a la policía por lo que ésta llegó rápidamente, salvó a Teresa y a Carla y arrestó a esos dos hombres que luego, en la sala de interrogaciones dijeron toda la verdad…
Martín, el Tano y Gustavo formaban parte de una organización que traficaba drogas, ellos fueron engañados por los jefes de la organización, por lo cual quisieron delatarlos. Por esta razón, la organización envió a dos asesinos para que se encargaran del tema, borraron toda la evidencia y luego escaparon de la escena del crimen.
La policía se encargó de poner preso a los culpables y desmantelar esta organización. Sin embargo, había algo que a Teresa no le cerraba, las huellas de perro que habían encontrado sobre el vidrio, ¿Cómo habían llegado hasta allí?  Así que, decidió investigar sobre ellas… Descubrió que los encargados del crimen las habían utilizado para poder ocultar sus propias huellas y que no los incriminen. Gracias a esto, el caso pudo cerrarse por completo y ya no había nada de que preocuparse.

Clara Cherry

Sospechas

Luego de un día duro y largo, llegué a mi casa. Esa casa que había sido negociada y comprada por mi marido. Quién iba a imaginar que algún día yo iba a llegar sola, sin encontrar nadie que me recibiera, sea de buena forma o no. La respuesta a mi pregunta es, claramente, que yo no. Pero después de todo, aunque nunca lo hubiera pensado, estaba sucediéndome.
Lo primero que hice al llegar fue sentarme en la mesa, frente al ventanal que da al patio. Recién en ese momento me di cuenta de que había venido el jardinero a arreglar los arbustos. Últimamente no pasaban por mi cabeza temas que no se relacionaran con Gustavo. Permanecía día y noche tratando de imaginar inventando imágenes el momento  en que sucedió.
Nosotros habíamos sido unos de los últimos en llegar a La Cascada. Yo no estaba tan contenta con la mudanza, pero trataba de disimularlo. No me gustan los cambios, tampoco me disgustan, sino que me cuesta adaptarme a ellos. Al principio me sentía un poco sola, pero cuando Gustavo me convenció para que empezara el curso de Bellas Artes, creí formar parte de la nueva sociedad. Era distinto; las personas, sus formas de vivir y manejar su familia, sus costumbres, el aspecto, todo era distinto. Pero me gustaba cada vez más. Hasta sentí que yo estaba cambiando, quería tomar nuevas decisiones. Sentirme un poco más libre. Quería formar una vida nueva y no depender tanto de mi marido. Pero esto a la vez me daba miedo, no quería contarle a Gustavo, ya sabía cómo podía reaccionar.

Ya estaba segura de lo que quería hacer, o por lo menos lo suponía. No sabía cómo decirle a Gustavo. Hasta que me decidí y hablé con él. Le propuse mi idea de retomar con la carrera de arquitectura que nunca había podido terminar, pero no estuvo de acuerdo. Así que decidí buscar un trabajo. Averigüé por internet, en los diarios que cada mañana pasaban a dejar, pero no me decidí por nada. Le pregunté a Gustavo si sabía de algún trabajo por acá cerca, pero no le interesaba que trabaje. Discutimos. No quería que termine así, pero a él no le importó, y sin dudarlo me pegó con su puño en el ojo derecho.
Me levanté y Gustavo ya se había ido. Eran las nueve y media. Fui hasta la inmobiliaria de Virginia, pero no había llegado todavía. Espere 10 minutos en el auto y llegó. Nos saludamos y cuando pudo abrir la puerta entramos. Le conté que estaba buscando un trabajo, que me ayudara. No la vi muy convencida de que lo que me iba a decir, pero finalmente aceptó y me dijo que la ayudara con los nuevos clientes que llegaran en busca de una casa, como una vez lo había hecho Gustavo.

En una semana iba a ser el cumpleaños de Gustavo, y quería hacerle un regalo, algo especial, aunque quizás no le gustara. No tuve mejor idea que pintar un cuadro especialmente para él. Me esforcé por hacer mi mejor dibujo, pero nada me convencía. Tenía que ser algo perfecto. Revisando la agenda de mi celular encontré el número de Liliana, la profesora del curso. La llamé y le pregunté si dentro de media hora podía ir a su casa. Pasó esa media hora y yo estaba en su casa. Fui simplemente para comprarle un cuadro, cambiarle la firma y regalárselo a Gustavo. Encontré uno perfecto, le encantaría.
La noche de su cumpleaños, después de brindar, se lo di, quedó sorprendido.

Los viernes solían ser los peores días de trabajo, a todas las personas se les ocurría ir ese día a averiguar sobra la compra de una casa. La inmobiliaria ese día cerraría a las dos de la tarde, pero se nos hizo tarde. Gustavo no había ido a trabajar, y se quedo todo el día en casa. Me había olvidado el celular cargando, y no tuve forma de avisarle que me tardaría un par de horas más. La última pareja con dos pequeños mellizos que llegó tardó dos horas en elegir una casa. Se hicieron las seis, y yo seguía recorriendo el barrio.
Ya se había escondido el sol a las siete cuando me subí al auto para volver. Llegué, apurada y cansada. Entré por el patio y me encontré a Gustavo sentado en la hamaca, no levantó la mirada cuando me acerqué a saludarlo. Cuando le fui a dar un beso en la mejilla, me esquivó y se levantó en silencio. Apenas me miró, cerró su puño, y lo chocó contra mi mandíbula, desde abajo. Sentí que todo había empeorado desde la última vez.

Cuando me enteré de lo que había pasado esa noche de jueves en la casa del Tano Scaglia, sentí que estaba sola en el mundo, metida en este country, sin saber qué hacer. También me enteré de lo que le había pasado a Ronie la misma noche y pensé en Virginia. Pero eso no era lo más importante. Había perdido a mi marido, a Gustavo, por algo que llamaban “accidente”.
Como todos los jueves de las semanas, el Tano, Ronie, Martín Urovich y Gustavo, se habían juntado a cenar. Pero no terminaron con el postre, terminaron de otra forma. Ronie se había ido, no saben por qué. No era una de las noche más cálidas en La Cascada, pero ellos habían decidido refrescarse en la pileta. Habían estado tomando, vino seguramente, como siempre lo hace el Tano. Como me contaron, un cable de un equipo de música, calló dentro de la pileta y al tocar el agua se electrocutaron y murieron al instante. Pero mis sospechas no me llevaban a una conclusión, sentía que algo más había pasado esa noche.

Más sola me sentí el día del velorio de Gustavo y sus amigos. Veía a las familias con sus padres fallecidos, unidas, apoyándose y dándose fuerza unos a otros. Y yo, sin nadie que me prestara su hombro para llorar, sin ni siquiera un hijo. Solo vino una gran amiga mía de la infancia. Pero lo que más me dolía, es que no había podido cumplir el sueño de mi marido.

Sonó mi teléfono a las diez de la mañana, yo todavía dormía. Era Virginia, que fuera enseguida para su casa. Como pude me levanté, me cambié y me fui para allá. Me atendió ella, y más atrás estaban Ronie y Teresa. Atrás mío llegó Lala. Nos sentamos en los sillones los cinco, y Ronie empezó a hablar. Le costaban pronunciar con claridad las palabras al principio. Lo importante que nos tenía que contar era la verdad. Sí. La verdad. El por qué de la muerte de nuestros maridos. Lo que nos habían contado, era mentira. Él sabía la razón, que había pasado en realidad.
Después de cenar, habían jugado unas manos de truco. El Tano había tomado una decisión que nadie esperaría, pero no quería hacerlo solo. Trató de convencerlos para que lo acompañaran. Con Ronie no lo logró, y decidió irse a su casa de vuelta. Martín, el Tano y Gustavo se metieron en la pileta. Pero la verdad es que no murieron por un accidente, si no que habían decidido suicidarse. Ninguna de las tres lo podíamos creer. Por qué habían decidido suicidarse. Si después de todo, cuando la policía se enterara, no íbamos a cobrar nada, como ellos pensaron.

Lautaro Montaña

Todo comenzó aquel día en que Juani había decidido encontrarse con Ramona en la plaza, como siempre, ese espléndido jueves de abril los rayos del sol caían radiantes sobre los toboganes y hamacas, sobre las copas de los árboles y pinos que se podían encontrar tanto cerca como alrededor de la plaza, donde ellos se olvidaban de todo y volvían a ser niños como cuando tenían tres años. Se pasaban toda la tarde ahí, hablando, tomando alguna que otra bebida, y meditando sobre las cosas que les deparaba la vida. Cuando de repente, sin que ellos se dieran cuenta, se hicieron las 8 de la tarde y ya era de noche, por lo que cada uno debía irse a su casa.
       Juani se despidió de Ramona con un beso y cada uno se fue a su casa satisfecho con lo que habían vivido ese día. Juani entró y vio que no había nadie. Virginia todavía no volvía de trabajar de la inmobiliaria y Ronie había ido un poco más temprano a la casa del Tano Scaglia (en donde se reunían Ronie, el Tano, Martín Urovich y Gustavo Massotta a jugar a las cartas y a cenar). Esto lo habían comenzado a implementar hacía poco tiempo, fue una actividad que propuso el Tano quien era el dueño de la casa en donde se realizaba esta reunión.
       Llegando a las 10 de la noche, Virginia volvió de trabajar bastante contenta ya que había podido terminar un negocio con una casa en La Cascada que hace mucho tiempo se encontraba en venta y nunca nadie le había preguntado por ella. Se encontraba en un estado bastante deteriorado debido a que su dueño no pagaba los impuestos necesarios para su mantenimiento y Virginia estaba muy preocupada por ella. Pero finalmente logró venderla y entabló una muy buena relación con los nuevos dueños de la casa.
        Cuando Juani la vio entrar le pidió que le cocine como lo hacía siempre, y ella, como se encontraba de muy buen humor, lo hizo con todo gusto para su hijo.
      Juani sentía un muy raro presentimiento de las reuniones que tenían los hombres de La Cascada y no le gustaba nada la idea de que su padre estuviera tanto tiempo cerca de ellos, tenía un muy mal presentimiento de que algo malo iba a pasar en la casa del Tano y por eso cuando terminó de comer decidió que esa noche iría a ver qué hacían su padre y los amigos de él allí. Agarró su cámara de video y se dirigió hacia la casa del Tano y Teresa Scaglia, quien no se encontraba allí. Cuando cruzó la primera esquina para llegar a la otra cuadra se encontró con Ronie, que se veía demasiado preocupado por algo a lo que Juani no le dio demasiada importancia. Siguió su camino hacía su destino pensando en que se iba a encontrar allí y creyendo que iba a descubrir el motivo por el cuál su padre se dirigía de vuelta hacia su casa tan preocupado. Cuando finalmente llega a la casa ve a los tres hombres (el Tano, Gustavo y Martín) sentados casi discutiendo, gritando por algo que Juani desconocía, cuando logra escuchar la voz del Tano que dice… “bueno hagámoslo antes de arrepentirnos de algo que no va a ser necesario arrepentirse nunca porque es la solución a todos nuestros problemas”. En ese momento Juani se preocupó y vio que los hombres se paraban de sus sillas bastante decididos con lo que iban a hacer, el Tano se tiró a la pileta primero, luego Martín, pero cuando volvió la mirada para ver que hacía Gustavo logró ver que no se encontraba demasiado decidido con lo que habían hecho sus dos amigos. Y dijo “No lo voy a hacer”, en ese momento el Tano salió del agua y lo agarró empujándolo a la pileta (Juani comenzó a grabar lo que estaba viendo). El Tano mató a Gustavo… Pensó. Martín ya no había salido del agua y solo faltaba el Tano, se hundió en el agua cristalina de esa hermosa pileta y desapareció sin volver a emerger. Juani, anonadado por lo que acababa de ver y filmar, corrió hacia su casa para mostrarle ese video a su familia y finalmente llamar a la policía pero cuando llegó ya no había nadie en la casa.
        Al día siguiente Juani le mostró el video a su familia y cuando fueron a la casa del Tano y Teresa, la policía ya se encontraba allí investigando el motivo por el cual se encontraban tres cuerpos en la pileta de esa gigante casa.
       

FEDERCO ZURITA
La verdad sobre lo sucedido en Altos de la Cascada



Hace poco compré una casa en Altos de la Cascada, ni muy grande ni muy chica, para pasar los fines de semana con mi esposa y disfrutar de la tranquilidad del barrio. No estaba muy cara, sino no la hubiese comprado, mi sueldo y mi trabajo no son los mejores y mi departamento en Capital tampoco. Mavi Guevara, la dueña de la inmobiliaria de los Altos, me ayudó a elegirla, lo cual le agradecí mucho.
El fin de semana pasado fui por primera vez con mi mujer y, hablando con los vecinos, nos enteramos de que hubo un accidente en la pileta de una casa y que murieron tres personas bastante conocidas en el barrio: el Tano Scaglia, Gustavo Masotta y Martin Urovich.
Comencé a investigar sobre el tema, ya que me interesó mucho, y descubrí que el marido de Mavi, Ronie había estado con ellos minutos antes de su muerte. Lo fui a visitar y le pregunté qué es lo que había pasado. Me contó lo que todos decían, que el Tano, queriendo acercar el parlante, tiró del alargue y cayó en la pileta, lo que provocó que se murieran las tres personas al instante. Lo vi medio nervioso como si no me estuviera diciendo todo lo que sabía. Igualmente le agradecí y me fui. Supuse que había algo que no me quería contar, así que decidí investigar mejor el tema.
Visité a Teresa Scaglia, Carla Masotta y Lala Urovich. Las tres me contaron lo mismo y noté que a las tres se las veía raras, al igual que Ronie, como si no me estuvieran diciendo la verdad.
Todos los fines de semana que iba a La Cascada, además de pasar tiempo con mi esposa, me ponía a investigar sobre el tema y descubría cosas, cosas que ni Ronie, ni Carla, ni Lala ni Teresa me contaron. Algunas de esas cosas fueron que Martin estaba desempleado y se iba a ir a vivir a Miami con su familia, que el Tano había sido despedido de Troost y que Gustavo le pegaba y maltrataba a su esposa. Otra cosa que descubrí fue que la crisis estaba golpeando muy fuerte a la gente del barrio.
Un día, los Guevara nos invitaron a almorzar a su casa. Fuimos a eso de la una. Me presentaron a su único hijo Juani. Nos quedamos hasta la tarde, jugando a las cartas y viendo películas. A partir de ese momento todos los fines de semana nos juntábamos en alguna casa o lugar de Altos de la Cascada.
Alrededor de 6 meses después, Ronie y yo nos hicimos muy amigos. Un día Ronie nos preguntó a mí y a mi mujer si queríamos saber qué pasó en realidad la noche en que murieron sus tres amigos. Nosotros le dijimos que sí, pero solo si a él no le molestaba. Nos dijo que ya lo había superado. Nos contó que mientras jugaban al truco, el Tano empezó a hablar sobre un suicidio pero que pareciera un accidente para que sus familias cobraran el seguro de vida y no tuvieran problemas económicos debido a la crisis. La idea era que estuvieran los cuatro en la pileta y que el Tano, queriendo acercar el parlante, tirara del alargue y este cayera al agua. Ya tenía todo preparado, había anulado el disyuntor para que cuando salte la térmica ya fuera tarde. Ronie pensó que era todo una joda y que no lo harían y, después de cruzar algunas palabras con el Tano, se fue a su casa.
Antes que dijéramos algo, Ronie nos llevó al cuarto de su hijo Juani y nos mostró un video: se veía una persona, Martin, adentro de la pileta y otra, Gustavo, sentada en el borde, llorando. Después se lo ve al Tano hablando con Gustavo, haciendo gestos como si lo estuviera retando. De repente, el Tano se le colgó del cuello, lo tiró a la pileta e inmediatamente tiró del alargue. Los cuerpos se hundieron y se oscureció todo.
Con mi mujer nos quedamos helados, no sabía qué hacer. Me di de cuenta que no fue un suicidio sino un homicidio y que Carla, Lala y Teresa pensaban que había sido un suicidio porque se los contó Ronie.
Sabiendo esto, empecé a ver el barrio de otra manera, como si no todo fuera el paraíso y la vida más feliz que se pueda tener, aunque seguí yendo todos los fines de semana con mi mujer.

LUCA CAVERZAN
Yo me encontraba en la escuela con Juani. Cuando sonó el timbre para salir al recreo Juani sacó una bolsa que contenía drogas, ya que nunca la habíamos probado y queríamos hacerlo.Estábamos muy escondidos detrás de un árbol y además no habá mucha vigilancia en la institucion . Bueno nosotros estábamos en el baño de hombres drogándonos cuando a Juani le llegó un mensaje de su madre(Virginia)que llegaba un poco tarde a recogerlo por la escuela debido a que iban a demorar un poco en terminar el partido de tenis que estaba jugando ella y mi padre como lo hacen siempre.La madre lo iba a buscar en el auto no por miedo a nada ya que en esa época no habían muchos robos pero tenía miedo de que le ocurra otro accidente.Lo que pasó fué que había comentado que nosotros estábamos en el baño drogandonos  cuando apareció el director y nos vió.A los 10 minutos que pasaron de este acontecimiento llegó Virginia a buscarnos.
   El director se encontró en silencio durante un rato muy largo hasta que suspiró profundamente y le contó detalle por detalle lo que estábamos haciendo. La veía a Virginia y se encontraba en un estado de shock sin comprender es decir escuchaba lo que le decia el director  pero no lo entendia. En el transcurso del recorrido de la escuela a la cascada ella no gastó ni una palabra en nosotros.Me dejó en mi casa yo le dije chau y tampoco habló asi que no va a ser muy raro que a Juani le pegen una buena palisa y conversen con él, y cuando se enteren mis padres eso si que va a ser un problema.
   Cuándo llegué a mi casa mi madre no estaba, mi padre seguro estaba trabajando para mantener bien la económica familiar y mi hermano se encontraba con sus amigos por el barrio jugando a la pelota quizás.Mis padres tenían una buena relación, no es que no discutían, es decir lo hacían como los hacen todos los matrimonios pero eran cosas muy tontas por las que discutían no era nada grave.
    El peor momento fue cuando los dos habían llegado y se habían enterado de todo no me retaron se largaron a llorar y no entendían nada se encontraban en un estado de shok al igual que Virginia ellos siempre me dijeron que ni la pruebe a la droga pero ya era tarde ya que la había probado.Yo me fui  para mi habitación muy mal y mis padres se quedaron abajo conversando.
Yo era muy querida en el barrio y en donde había un problema en alguna familia todos se enteraban instantáneamente. Era 21 de diciembre cuando nos llegó la invitación de los Scaglia a todos los vecinos del vecendario que se hacía una fiesta en su casa.
Al día siguiente se lo veía al tano de lado a lado trayendo cosas de acá para allá andaba muy inquieto debído a que el otro día era la fiesta y tenía que estar todo mas que perfecto.Se había comentado que tanto la familia del tano como la de gustavo estaban pasando un malestar económico desde ya que el nunca nos había dicho nada a nadie.
El día de la fiesta había llegado y todos estaban mas que ansiosos para que llege la hora de que empiece.Yo tipo 8 ya había ido a la casa del tano para ayudarlos y también quería filmar el momento tan lindo que íbamos a pasar. Así que encendí la cámara y empecé filmando a la mujer de el tano, hasta que en un momento me parece ver algo raro afuera en la pileta y cuándo voy  veo los cadáveres de Martin, el tano y Gustavo.El tano se había suicidado por el poco ingreso de dinero que estaba obteniendo su familia y a Martin también le había pasado lo mismo debido a que no había ingresos al suicidarse las viudas(esposas de los fallecidos)de cada uno de estos tres iban a obtener recompensa.Pero lo mas importante era Gustavo el no se había suicidado el había sido asesinado por el tano y la gente culpaba también a Carla como si fuese una acto de venganza debido a que el siempre lo golpeaba a ella.Lo que pasó es que a mi me había contado toda esta situación Teresa y ya lo tenían todo preparado le costó mucho aceptar esto a ella pero lo tubo que hacer, para que salgan hacia adelante y  lo mismo había pasado con Martín y Lala pero era la única escapatoria.Sobre la muerte de Gustavo a mi me dijeron que diga que fue un suicidio para que también se le pagase a Carla.
     El caso no había quedado resuelto ya que no se sabia la causa de las muertes. Pero Juani un día había ido a mi casa y empezó a ver los videos que tenia en mi filmadora, en cuanto vió la filmación del suicidio me pregunó a mi porque lo estaba ocultando a lo que yo le dije que no se tenía que saber la verdad para que a las “viudas” se les page el dinero que le correspondía. A Juani no le importaba el dinero que podían obtener las viudas para estar en una mejor posición económica el quería que se sepa la verdad, entonces agarró la cámara y la llevo hacia la comisaría y fue así entonces como Juani reveló la verdad

Valentina García Brandalise
El barrio privado
Ocho días atrás me encontraba caminando por La Cascada, como siempre, recorrí todo el barrio; de punta a punta, pero algo de esa noche estaba fuera de lugar. Pasé por el frente de lo del Tano, sabía que esa noche se juntaba su grupo; él, Gustavo y Martín, solo faltaba Ronie que estaba vacacionando en Mar del Plata.
Simplemente por curiosidad me trepé al árbol que daba a su patio, cuando de repente escuche un ruido; sonaba a que algo se había roto, enseguida me di cuenta que era algo que se había caído del árbol. Rápidamente bajé y me encontré con una cámara que por suerte seguía funcionando, algo se estaba grabando, así que retrocedí el video y lo observé.
No entendía qué era lo que pasaba, en el video aparecían los tres amigos en la pileta y de un momento a otro sus cuerpos se quedaron duros y se hundieron mientras tres pares de pies los observaban.
Salí corriendo, confiando en que mis piernas no iban a fallarme. Cuando llegué a mi casa fui directamente a mi pieza y me encerré, nadie podía saber lo que yo tenía; la prueba del asesinato de los tres amigos.
Al día siguiente en el country se encontraba la policía, los bomberos y los investigadores, eran las primeras muertes que habían ocurrido en La Cascada. Cuando finalmente se calmó la situación decidí ir a comprar el diario; necesitaba saber qué era lo que había ocurrido.
Mi expresión debe de haber sido terrorífica cuando leí en la primera tapa del diario: “ACCIDENTE MORTAL EN LA CASCADA”. Yo sabía que lo que había ocurrido no había sido un accidente, había sido un asesinato y tres personas estaban detrás de eso.
Quería hacer algo pero no sabía qué; no podía darle el video a mi padre ni tampoco a mi madre porque iba a meterme en grades problemas y quizás me culparan de cómplice… no podía hacer eso, así que yo sola debía encargarme de demostrar lo sucedido.
Dos días después, las tres viudas fueron a casa junto a sus abogados; se veía destruidas y cansadas, cuando los abogados se fueron mis padres las invitaron a quedarse y todas aceptaron.
Tenía un plan, pero debía estar yo sola con las tres viudas sino fracasaría. Mis padres desaparecieron por unos minutos, debían de estar preparando café o té, desesperadamente bajé las escaleras y me acerqué a las mujeres. No sabía qué decir pero debía ser rápido y conciso, así que les rogué que accedieran a encontrarse conmigo en la cafetería del centro dentro de 24 horas, se miraron con confusión pero me dijeron que allí nos encontraríamos.
Eran las diez de la mañana y todas nos encontrábamos allí. El día estaba nublado y lluvioso por lo cual supuse que no tendría muchos testigos de mi pequeña reunión. Lo primero que hice fue sacar la videocámara y mostrarles el video; las tres quedaron atónitas y di por entendido que lo que había ocurrido esa noche no había sido un accidente. Lo primero que preguntaron fue si ya sabía quiénes eran los asesinos, pero no entendían que para ello las había llamado. Ninguna supo o supuso quién podía haber sido, según lo que dijeron no sabían de alguien que quisiera hacerles daño hasta que una de ellas mencionó a su mucama.
 Las tres coincidieron que sus mucamas eran muy envidiosas y que ninguna quería a sus esposos porque siempre las maltrataban o las trataban de inferiores, y justamente esa misma noche la mucama de los Guevara, con permiso de ellos, habían invitado a otras mucamas para no quedarse sola cuidando la casa.
Ya tenía por dónde empezar a buscar y acordamos guardar el secreto hasta que se descubriera qué había sucedido.
Cuando llegué a casa me esperaba un interrogatorio por parte de mis padres; había desaparecido por alrededor de 4 horas y no había llamado o dejado una nota. Les expliqué que tenía que ir a lo de una amiga por un trabajo, me miraron desconfiados pero no me preguntaron nada más. Subí a mi habitación y me puse a investigar, durante toda la noche estuve pensando y pensando, hasta que decidí ir a hacerle una visita a una de las mucamas.
Llegué a lo del Tano y solo se encontraba en casa su mucama, que me hizo pasar. Le estuve haciendo preguntas que habría hecho cualquier otra persona pero no encontré nada extraño en lo que me contaba. Finalmente me despedí y cuando estaba saliendo encontré en una maceta una cámara igualita a la que yo tenía guardada en mi habitación con el video de los asesinatos, la abrí y allí estaba el video. Estuve a punto de desmayarme cuando la mucama me agarró por el brazo y respondió a la pregunta que había formulado entre medio de un sollozo; que esa cámara era de la señora de la casa, ahora entendía todo; las viudas eran las asesinas, habían matado a sus esposos pero ¿Por qué? No tenía sentido…. Tenía que hacer algo y rápido, sujeté la cámara y me fui, dejando a la mucama con la puerta abierta. 
Decidí contarles lo sucedido a mis padres y si no resultaba sufriría las consecuencias. Al mostrarles el video ambos se miraron de re ojo y me reprocharon no haberlo mostrado antes porque lo ocurrido era un crimen.
Enseguida nos dirigimos a la policía, les conté todo lo que sabía y vieron el video, a los pocos minutos las tres viudas se encontraban allí. Estaban totalmente locas; me echaron la culpa diciéndome que la cámara que había en el árbol era de ellas y que era un video que querían conservar para siempre, y además de admitir el crimen lo justificaron diciendo que sus esposos no eran más que personas que traían plata a sus casas y como últimamente no cumplía con su supuesto propósito, decidieron matarlos para cobrar sus seguros de vida y así vivir como duquesas.
 El trío fue a prisión con sus respectivas sentencias sin cobrar ni un solo centavo de los seguros, y yo sintiéndome la heroína de un cuento de terror volví a mi casa pensando si alguna vez tendría que ser nuevamente la detective de La Cascada.

Catalina C. Azzimonti

LUEGO DE LAS MUERTES EN LA CASCADA
Llegué a la comisaría como cualquier día, sin saber que habría algo diferente que cambiaría mi vida. Llegué y el secretario del jefe me dijo, Eduardo hay una chica esperándote para hablar con vos. Al principio no le creía mucho, pensé que era una broma, pero no fue así.

Todavía no había ni terminado mi café cuando apareció una chica en frente mío. Me dijo que quería hablar conmigo por un crimen, un crimen en Los Altos de La Cascada.

Ella me pareció extraña. No había pasado ni un minuto cuando llegó una señora acompañada de un hombre, asumí, sería su esposo. Me presenté ante ellos tres, pero algo que me llamó la atención fue que cuando la chica extraña le tocaba decirme su nombre primero balbuceó unas sílabas, la madre le lanzó una mirada de desaprobación y ella, fastidiada, dijo su nombre, Romina.

Toda esta situación me sorprendía demasiado, el jefe nunca me había encargado algo más importante que supervisar papeles. No entendía bien por qué quería que yo me encargara de resolver esto, pensé que tal vez había decidido ponerme a prueba.

Decidí entrevistar a la familia, pero por separado, por que había algo que no me quedaba muy claro. Primero hablé con Mariana, la señora, le pregunté a qué venían, y me respondió que en el barrio donde vivía con su familia había ocurrido un accidente, y ella estaba cansada de que todo el tiempo aparecieran por su casa policías que la interrumpían cuando estaba haciendo sus cosas. Le dije que estaban haciendo su trabajo, que eso no se podía cambiar así como así y que debía ser paciente y tolerante.

Luego llamé al señor, Ernesto. Él me dijo lo mismo que su mujer, que le molestaban los policías. Le dije, como a su mujer, que debía ser tolerante por que ellos estaban haciendo su trabajo.

Por último hablé con Romina. La notaba enojada, le pregunté qué le pasaba y me dijo que había discutido con su madre. No quise entrometerme por lo que cambié de tema y le pregunté a qué venía. Me dijo que supuestamente venía a quejarse de que los policías molestaban. Le pregunté por qué supuestamente y me respondió que, en realidad, ella quería mostrar un video, un video que tenía que ver con el supuesto accidente de La Cascada.

Me comenzó a contar que ella, junto con un amigo, grababa videos de las personas que vivían en La Cascada. Los filmaban cuando estaban dentro de sus casas, filmaban lo que hacían, con quién estaban, sus peleas, sus alegrías…todo, pero que nunca se imaginaron que filmarían algo así.

Romina comenzó a contarme sobre el video que había grabado. Se notaba en su voz un tono muy extraño, como si ocultara algo. De repente entró un chico en la habitación, su nombre era Juan Ignacio, él era el amigo de Romina con el cual hacían estos videos. Juani dijo que quería que fuéramos a La Cascada, quería mostrarme algo.

Llegamos allí y me llevaron a una casa, era la de Juani. En ella comenzaron a contarme todo, Ellos se conocieron en el colegio, eran amigos desde chicos. En las noches salían por el barrio y se quedaban en los parques. Pero no era solo eso lo que hacían. Me contaron que no sabían por qué filmaban a los vecinos, pero lo hacían. Ellos creen que era porque querían encontrar algo, tampoco sabían qué, pero siempre filmaban, como queriendo que sucediera algo más, algo fuera de lo común. Y un día sucedió.

Mientras me contaban eso, Juani conectó la cámara al televisor para mostrarme el video. Lo noté nervioso, como que quería pero no quería a la vez mostrarme el video. Cuando terminó de conectar todo, suspiró, me miró y luego prendió el televisor. Empezó el video y se veían en él unas personas en una pileta. Luego se veía como uno de los hombres le hablaba a otro que lloraba, poco después discutían, el hombre que no lloraba empujó al otro hacia la pileta y tiró de un cable que estaba cerca de ella. Segundos después los cuerpos sin vida se hundían en el agua.

Cuando terminó el video, le pedí que me contara algo de algún amigo de ellos tres, alguien que fuera muy cercano.

Me contó de Ronnie, su padre. Me contó que él sabía que el Tano, uno de los hombres del video, contó su idea de suicidarse para ayudar a su familia con su problema económico, ya que, si el moría, su familia obtendría un seguro de quinientos mil dólares. También que quería que el resto participara porque, si se descubría que era un suicidio, su familia, ni la de los otros, obtendría el dinero. Ronnie no quiso participar, el creía que no era la salida para un problema así, pero tampoco creía que de verdad iban a hacer tal cosa. También me dijo que al final, ellos decidieron venir a verme y mostrarme ese video porque creían que era algo que se debía saber.

Ninguno de ellos, ni siquiera Ronnie, que era su mejor amigo, tenían idea de lo que podía llegar a hacer el Tano para conseguir algo, y menos se imaginaban que llegaría a matar para conseguirlo.



Sin Viudas.
Johnny Knoxville.
Todo mantenía su orden, el pasto era verde, estaban  los árboles de la estación correspondiente, no había ni un solo papel en la calle, las cámaras funcionaban a la perfección y todas las casas, por fuera, estaban limpias y ordenadas como uno estaba acostumbrado a verlas. Sin embargo uno podía sentir esa sensación de amargura en el paladar cada vez que tratábamos de tragar saliva, esa falta de química entre las miradas y un bajón anímico popular que las  acompañaba, tan característico de un fallecimiento y un posterior e incomodo momento de entierro.

Yo me sentía común, normal, sin tristeza, sin alegría pero por dentro tenia una lejana pero constante sensación de responsabilidad con culpa. Podía sentir una cierta ventaja sobre los demás, excepto con Ramona, con ella no me pasaba.  Solo encontraba en ella lo que me faltaba y que no sentía  con los demás, era algo raro pero con solo mirarnos nos entendíamos, no se había perdido la química entre nosotros. No era extraño, solo ella sabia lo mismo que yo, solo nosotros podíamos lamentar la muerte de nuestros vecinos por el hecho de que ya no estaban con nosotros y no por el hecho de que se hayan muerto.
Una vez ya en casa, mi madre, trataba de no hablar mucho y cuando lo hacia se le quebraba la voz y no podía terminar una oración completa, el estaba muy triste pero podía sentirlo seguro cundo nos decía:
-          No fue así, no…- Eso no fue un acci…, fue un…
No se le podía entender nada, paro tampoco pedíamos explicaciones al respecto. Mi papa Ronie,  permanecía sentado sin decir nada, se lo veía triste pero no como a mi madre, eran  distintos tipos de tristezas, el de mi padre era mas por pena y el de mi madre parecía mas por bronca,

A las pocas horas de estar en casa, con Ramona, podíamos ver a un señor de traje negro con anteojos, entrar y salir de  la casa del Tano. Hablaba con Teresa, aun con su vestido negro, mientras que  esta parecía responder a algunas de las preguntas y en otras quebrarse de una forma no muy creíble.
No prestamos mucha atención, creí que debía ser algún amigo cercano, primo u hermano del Tano o Teresa, por lo que volvimos a ver la cinta que  habíamos estado viendo desde el momento que Romina vino a casa luego del entierro. Al rato de que esto sucediera vimos que no solo había estado hablando con Teresa , sino que también con las demás viudas , empezó con Teresa , luego hablo con Lala y por ultimo con Carla , con cada una debió a ver estado unos 35 minutos . Luego se fue en su Audi R8 azul oscuro.

A la mañana siguiente no se sentía la misma sensación del día del entierro, mi padre mucho mejor y mi madre ya podía terminar de decir algunas cosas como:
- ¿Vas a desayunar? - o - ¿Me pasas la azucarera?-
Pero todavía rondaba ese silencio incomodo entre nosotros, aunque este no fuese tan notorio. Esto se mantuvo hasta después del almuerzo cuando mi mama nos dijo:
-Ronie, Juani tengo que comentarles una cosa.
Nos acomodamos en los sillones del living y nos dijo tratando de mantener la compostura:
-Las muertes no fueron un accidente, fueron un asesinato.
-¿De que estas hablando?- le conteste.
- Las muerte del Tano, Martin Urovich y Gustavo Massota nunca fueron un accidente.
-¿Vos como sabes esto? ¿Tenes algo que pruebe o verifique que fue así?- le dijo mi padre.
- Si, pero deben prometerme que no le dirán nada a nadie.
Asentimos con las cabezas.
-          El jueves pasado estábamos cenando en el restaurante  del country mientras ustedes estaban en lo del Tano. Entonces después de repasar los temas de toda la semana y tomar algunas copas de más, Teresa comento el tema de su falta económica y lo bien que le vendría cobrar el seguro de vida de su esposo, lo comento de una forma divertida por lo que no le di mucha importancia. Pero enseguida Lala dijo más firme, y la verdad que desde que Martín me confeso que era bisexual no me lo quiero cruzar ni con la mirada. Este tema nosotras lo sabias pero era algo que le incomodaba a Lala por lo que tratábamos de no hablarlo. Pero como sacándose una mochila de sementó Carla nos dijo lo mas cordialmente posible que ella ya no podía convivir mas con una persona que la maltrataba tanto como Gustavo. Entonces recuerdo que hicimos un silencio y Teresa acoto estaría bueno sacárnoslos de encima no? ,  a lo que Lala y Carla contestaron asintiendo. Yo no sabia que pensar o  hacer , no sabia si era verdad o era solo el efecto del alcohol , por ultimo y antes de que me fuera Teresa acoto :
-          Algún día de estos los vamos a hacer desaparecer, tranquilas que ya se nos va a ocurrir algo para borrarlos de nuestras vidas.
-          Entonces el miércoles mientras hablábamos de los negocios de la inmobiliaria con Carla , me dijo:
-          Te comento Teresa que los vamos  hacer electrocutar.
-          ¿A quien? – me acuerdo que le conteste sorprendida. Y me respondió:
-          A El Tano, Martin y Gustavo.
-          ¿Están hablando enserio?- le dije. Y por ultimo me contesto :
-          Si muy enserio.
Fui a hablar con Teresa sobre el tema, y me comento que ya había aflojado las luces de la pileta para que cuando las fueran a prender desde la tecla de luz que esta al lado de la pileta murieran electrocutados y todos creerán que fue un accidente, pero vos no digas nada. Nunca termine de creerles pero no lo negaba.
Mi madre tocó a mi padre, en  el yeso  y le dijo: - Aparte vos no podías ir porque estabas quebrado y tenias que aguardar reposo en la cama entones también me aseguraba de que si lo llevaban a cabo vos no morirías.
Hicimos un silencio que fue interminable hasta que lo interrumpí diciendo:
Les voy a mostrar algo, suban a mi cuarto que voy en 10 minutos.
Ellos subieron y yo llame por teléfono a Ramona:
-          Venite que mis viejos ya saben – fue todo lo que le dije y en 5minutos ya estaba tocando el timbre de casa.
Subimos agitados y enseguida puse la cinta, mis padres no sabían que hacia Ramona ahí pero no dijeron nada. Comenzó la cinta y mostraba a los tres esposos en la pileta del Tano  cuando ya estaban adentro Martín va a prender las luces y mueren electrocutados. Estaban por empezar a hablar cuando les dije:
-          Esperen que hay más.
Lo próximo que se veía era a Teresa acercándose a la pileta ,viendo de reojo la situación y  haciéndole una seña con espulgar arriba a Carla y Lala que estaban del lado de enfrente mirando cada una por su balcón. Luego se ve como bajamos del árbol junto a Ramona y nos alejamos corriendo de la escena del crimen.
-          ¿Qué vamos a hacer con la evidencia que tenemos? – pregunte. Y Ramona acoto.
-          El hombre de traje de ayer era un detective pedido por el country, estaba hablando con mi mama antes de venir y lo escuche decir que cuando terminara de hablar con ella vendría a aquí.
-          Debemos decirle la verdad y mostrarle la cinta – dijo mi padre, yo pensaba igual pero no dije nada, esperaba la opinión de mi madre antes de decir cual era mi punto de vista. Y mi madre respondió
-          Esta bien, pero todos le diremos lo que sabemos.- No lo dijo muy convencida pero al verme a los ojos sentí que se dio cuenta que era lo que debía hace frente a esa situación y que era lo correcto.
15 Minutos mas tarde sonó el timbre, era el ``detective´´. Un hombre de unos 40 años, medio  canoso, demediada estatura y parecía muy serio. Se presento, con un español trabado y mostrando una plaqueta dorada:
 -Hola, buen día soy Robert Market Luxembert, Policía Detective de Investigaciones de Agentina, Egresado de la Escuela de Investigaciones Policiales de EE.UU con especialización en Crímenes y Homicidios. Tendría que hablar con los integrantes de la familia Guevara.
A lo que mi madre respondió. -Por supuesto, adelante.
Ramona tuvo que retirase y hablo con nosotros cerca de 2hs o 2 hs y media .Mi madre le contó lo que sabia, mi padre le explico porque no había estado en la pileta y yo le mostré la cinta. Hablo muy poco mientras estuvo con nosotros solo hizo algunas preguntas concretas, él solo escuchaba y anotaba en su libreta. Pero antes de irse de la casa nos dijo:
-          Sin ustedes esto no era más que un accidente, gracias por su colaboración.
Al poco tiempo las tres mujeres estaban en la cárcel, Teresa quedo condenada a 12 años de prisión mientras que Lala y Cara a 10. Los hijos de Teresa y Lala se quedaron con sus abuelos maternos y paternos respectivamente.


Fin.