En su celda, Clarence Wembly tenía una dulce sonrisa
que vagaba por sus labios y sentía el corazón invadido de alegría. Sabía que el
despertar en ese lugar con los rayos del sol iluminando toda su cara desde muy temprano,
esa sensación de poco limpio y ese olor a cloacas tan característico de su
celda eran claras señales de que no podía estar en otro lugar mejor que allí.
Clarense se paró, estiró su espalda y se volvió
hacia su camastro. Ahora sabía que podía
ojear tranquilamente los nuevos libros que le habían llegado la tarde anterior.
Durante los últimos cinco años, cada mes, como indemnización de su trabajo anterior,
le llegaban entre cuatro y cinco libros a su celda. Esta vez cuando los vio
Clarence pensó:
“Solo
me faltan 94 años para salir libre”. Y cada vez que se lo repetía en sus cabeza
se alegraba y enorgullecía cada vez más y más. Pero cada vez que los recibía también
se ponía a pensar qué era lo que lo había llevado hasta esa situación. Siempre
recordaba la misma secuencia de imágenes en su cabeza, nunca las olvidaba, se
mantenían presentes en su cabeza sin importar lo que sucediera. Y siempre causaban la misma reacción en él,
no paraba de reírse como si fuese una señal de victoria sobre alguien. Sin lugar
a dudas, sobre su esposa.
No existía ni una sola persona que pudiese negar que
la señora Wembly fuera la peor de todas, no existía nadie que se le pareciera. Era
una gorda, criticona y reprochadora que se quejaba de todo lo que le pudiese
influir y de lo que no le influía también. Lo peor de todo esto es que sometía
a su marido a la explotación y servidumbre de absolutamente todo lo que se le
ocurriese. Ella no trabajaba ni tenía amigas, solo se sentaba a comer frente al
televisor o usaba la computadora que se encontraba en el segundo piso de su casa.
El día que murió Clarense, recuerda, tenía todo
planeado para poder deshacerse de ella; el plan era simple pero eficaz. “Solo pondría unas cuantas tachuelas
en el ante último escalón de la escalera de 26 escalones que tenía como
separador de los dos pisos. Cuando él volviera de dejarle la cena en la computadora donde ella estaría,
las dejaría muy bien acomodadas. Solo la
fuerza de gravedad tendría que hacer su parte para que callera por las
escaleras cuando decidiese bajar.”
Sin embargo algo no salió como se esperaba, porque cuando llegó
del club, él esperaba verla tirada en el suelo, como no la encontró, decidió subir.
Las tachuelas se encontraban intactas, las esquivó y
se dirigió directamente hacia la habitación donde se encontraba la computadora.
Allí estaba ella, con los ojos abiertos tirada en el suelo y sin nada que
explicase tal situación. Pero empezó a verla más de cerca, hasta que se dio cuenta
de que la muerte había sido tan estúpida como su causa, se había tragado uno de
las huesos de las patas de pollo que Clarense le había preparado. Simplemente había
muerto asfixiada cometiendo el segundo pecado capital, la gula.
Wembly llamó a la policía y toda esa noche pensó en qué haría con su vida a partir de lo
sucedido. Repasó punto por punto lo que tenía, que no era mucho y lo que no tenía,
que realmente le sobraba. Prácticamente
no tenía amigos, ni familiares y solo lo conocían pocas personas, hacía pocos días
los habían despedido de su trabajo y todo esto gracias a los 30 años en los que
estuvo condenado a su esposa. Esto lo llevó a pensar qué tanto lo beneficiaría
realmente ir a la cárcel. Pensó y pensó y concluyó que en la cárcel no tendría
que cocinar, le cocinarían, no tendría que pagar la renta ni iría al trabajo, leería
cuanto él quisiese y, por sobre todas las cosas, nadie le reprocharía nada en ningún
momento; solo tendría que pedir que la indemnización se la pagaran en libros de
cualquier tipo y tendría que presentarse como culpable cuando lo citasen a
declarar.
De este modo lo hizo, tan simple como lo había pensado
desde un principio, en el medio de la sentencia se declaró culpable dando unas flojas,
rápidas pero coherentes justificaciones por las cuales él decía ser el
culpable de la muerte de sus esposa. Nadie lo entendía pero todos le creían.
Así fue que el juez lo condenó a 99 años de prisión,
lo que superaba ampliamente las expectativas de vida de Clarence Wembly . En la
cárcel ya era una leyenda para cuando entró, se rumoreaban todo tipo de cosas
de él, desde que era un asesino perfecto, hasta el posible suicidio de su esposa;
pero algo era seguro, dentro de la cárcel, sin dudarlo, era el hombre más
respetado y menos ignorado.
No le gustaba estar acompañado, siempre se
encontraba solo , pero por dentro era más
feliz que un niño en el día de su cumpleaños.
", cada mes,": hace una aclaración de cada cuanto tiempo sucede la acción comentada anteriormente(aposición).
ResponderEliminar"entre cuatro y cinco libros" escribir los números como palabras .
" se ponía a pensar qué era lo " se tilda el "qué" porque se refiere a una cosa, hecho o m omento especifico pasado.
"nadie que se le pareciera": cambiaste la palabra "pareciera " y yo había puesto "asimilara" que esta mal empleada o no queda tan bien como por la cual se remplazo.
", recuerda," se hace una aclaración con lo cual, se necesitan las dos comas para hacer una aposición.
"de ella; el plan " se agrega un dato luego del ";" sobre lo que se venia hablando.
“Solo pondría unas cuantas tachuelas en el ante último escalón de la escalera de 26 escalones que tenía como separador de los dos pisos. Cuando él volviera de dejarle la cena en la computadora donde ella estaría, las dejaría muy bien acomodadas. Solo la fuerza de gravedad tendría que hacer su parte para que callera por las escaleras cuando decidiese bajar.” se agregan las comillas para especificar algo que dijo o que pensó que haría.
"último" : error de tilde.
"la escalera de 26 escalones que tenía " se especifica que son esos "26" por eso se agrega la palabra "escalones".
", porque cuando llegó del club," se aclara el momento en el cual sucedió lo que no había salido bien.
"llegó" error de tilde.
", decidió subir.
Las tachuelas se " se hace un punto aparte ya que empieza a hablar de un tema más especifico , antes venia hablando del tema pero mas en general. Aparte cambia el lugar donde se encuentra.
"las esquivó" error de tilde.
"Pero empezó a verla más de cerca, " se pone esa primera coma porque luego viene una aposición.
"se dio cuenta de que la muerte" error de dequeismo en la oración.
"Wembly llamó a la policía y toda esa noche" se quita la coma que estaba luego de la "y" debido a que es innecesario poner ",y" para agregar algún dato de lo que sucedió luego.
"Repasó "acción pasada , error de tilde.
"tenía" también es una acción pasada en 3º persona , por lo tanto lleva tilde.
"lo llevó a " acción pasada en 3º persona, error de tilde.
"pensar qué tanto " es como una pregunta escondida , se refiere a una cosa en la cual esta pensando.
"concluyó" acción pasada en 3º persona, error de tilde.
", por sobre todas las cosas," se hace una aposición para aclarar una determinada cosa que se nombra luego de esta oración entre comas.
"modo " error de tipeo en vez de escribir "modo" puse "momo".
"declaró " acción pasada en 3º persona, error de tilde.
"condenó " acción pasada en 3º persona, error de tilde.
"desde que era un asesino perfecto" en lugar de poner "asesino" puse "asesinato" , error de concordancia y queda mucho mejor como esta escrito en la corrección.
" ,dentro de la cárcel, sin dudarlo,"se hace una aclaración del lugar y de la seguridad que sentía.