“John, un abogado interplanetario”
John, sin más que decir fue un hombre, dentro de todas las líneas,
normal. Trabajó de abogado y, a la vez, de luchador contra extraterrestres en
Marte, cosa que hacía una vez al año con sus amigos. Esta última fue una tarea
muy común dentro de la sociedad patagónica en esos años (siglo XXXI). Fueron
dirigidos por un robot sabelotodo y que rara vez lloró porque ellos le reprochaban
algunas de sus cosas. Debido a esta falta de sentimientos de Aibo (robot) y las
buenas conductas de los combatientes, en la mayoría de los casos salieron victoriosos
en las guerras interplanetarias.
En una de las batallas ocurrió un crimen que la policía sigue
investigando. Su esposa fue encontrada muerta en la nave. Nadie supo quién fue.
La policía no sospechó de John porque él no era así; por lo que a la vuelta de
la batalla se hizo un juicio en el que el esposo de la víctima se hizo el
culpable por el simple hecho de matar a su querida esposa. Por ende, el se
encuentra en el lugar más alegre del mundo con las personas más tímidas y honestas que ha conocido.
Él en su cabeza se dice: “a veces extraño a mi amada esposa con
sus cariños, pero bueno ella no me ha apreciado mucho. Ya llegarán buenos
tiempos…O mejores mujeres”.
Error:
ResponderEliminar-de "se hace el culpable" a "se hizo el culpable"
Éste se hizo por el tiempo en el que se ha narrado el cuento.
Simon Abadovsky