martes, 28 de agosto de 2012

Kathya Pretz


Ya hacía 5 o 6 meses desde que Jason había recibido a sus últimas víctimas en el campamento de Crystal Lake. Con el frío helado del invierno ni siquiera aquellos atrevidos adolescentes iban a acampar. Pero la primavera y el calor ya habían llegado y con estas los campistas. Él estaba muy ansioso por ver a sus nuevos amiguillos.
Mark, Maxi, Susan y Roberta acaban de llegar. Mark y Maxi se pusieron a armar las dos carpas e instalar la música, mientras Susan y Roberta bajaban la ropa y la bebida. Jason, escondido detrás de unos árboles, planeaba su ataque de aquella noche. “Todo será muy sencillo, ya lo tengo todo fríamente calculado” se dijo.
Eran casi las 2 de la mañana y los chicos ya estaban completamente ebrios. Mark y Susan fueron a dar un paseo por el bosque; fue entonces cuando Jason se les apareció con sus dos armas favoritas, el machete y el hacha. Ambos cayeron al suelo de risa, obviamente no entendiendo nada de la situación en la que estaban. Furioso Jason dejó caer su hacha sobre la cabeza de Susan, pero ésta rodó como un fideo enjabonado por el piso una milésima de segundo antes y el hacha se quedó atascada en un tronco. Cuando intentó sacar su machete, se dio cuenta de que Mark lo había tomado sin que se diera cuenta y éste ya no recordaba dónde lo había dejado. Intentó entonces con una guadaña, pero para cuando quiso rebanarles la cabeza ambos estaban muchos metros adelante brincando como conejitos. Corrió tras ellos y antes de dar cuatro pasos se resbaló con lodo y ¡Plaf! Su cabeza estaba sumergida en tierra y agua. Realmente no podía creer lo que le estaba sucediendo.
Llegó al lugar donde se encontraban Maxi y Roberta, a los otros dos ya los había perdido de vista. Se deslizó silenciosamente detrás de Roberta y con un cautivante -“Hola” – esta se dio vuelta y le dio en la cara con un bate de beisbol. –“¿¡Le di a la piñata!?” gritó Roberta, quien al quitarse las vendas vio que no era lo que esperaba. – “No sabía que teníamos un nuevo compañero” le dijo a Maxi. – “Yo tampoco” le respondió. Jason recuperó la consciencia y, sin esperar, les tiró un dardo a ambos pero este se desvió y cayó sobre la cabaña del otro lado del lago en donde vivía Jason. –“ ¡Woooooooow, otra, otra!” gritaron los chicos sorprendidos por la llama brillante que se veía.
Jason, resignado, se paró y comenzó a alejarse de ellos diciéndose a sí mismo –“Malditos ebrios, la próxima vez voy a asegurarme de tirar todas y cada una de sus botellas al lago”, y luego desapareció entre la oscuridad de los árboles. 

1 comentario:

  1. Primera oración:
    Antes: Ya hacían 5 o 6 meses … Corregido: Ya hacía 5 o 6 meses….
    Hay una “n” de más, porque no hay un sujeto que pueda ser plural y realice la acción.
    Párrafo 3 : 5ta oración
    Antes era: se dio cuenta que Mark lo había tomado…. Corregido: se dio cuenta de que Mark lo había tomado
    Error de queísmo
    Párrafo 3: 5ta oración
    Antes era: Y este ya no recordaba donde lo había dejado…. Corregido: Y este ya no recordaba dónde lo había dejado…
    Falta de acentuación en la palabra dónde, ya que está usado para hacer una pregunta
    Kathya Pretz

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