“La Confesión”
Todo sucedió una tarde.
Como todos los miércoles Johnny, el más estudioso del aula, salía del colegio e
iba directo a la biblioteca a leer sus libros preferidos. Buscó en el estante
de Ciencias Naturales y no encontró por ningún lado el libro que solía leer.
Entonces, decidió elegir otro. Furioso, se sentó en el escritorio más cercano y
comenzó a leer. Pero empezó desde la mitad del libro y no desde el principio.
Algo raro le pasaba. De un momento para otro, un silencio invadió la
biblioteca. Todos estaban concentrados en su lectura mientras el bibliotecario
pasaba la lista de los alumnos que estaban allí. Desde el fondo, se escuchó un
grito que rompió el silencio: -¡Odio leer!- . ¿Quién imaginaría que alguien que
estuviese en la biblioteca gritaría semejante barbaridad? El director del
colegio fue informado de lo sucedido en la biblioteca y decidió clausurarla
hasta que alguien se declarara culpable.
Los días pasaban y nadie tomaba coraje para confesar quién lo habría hecho.
Dos meses más tarde, apareció un cartel pegado en la biblioteca diciendo: “Yo cometí el crimen. Yo grité algo que no debía decir”. Y lo firmaba una persona que nunca nadie hubiera imaginado culpable. Estaba firmado por Johnny.
Los días pasaban y nadie tomaba coraje para confesar quién lo habría hecho.
Dos meses más tarde, apareció un cartel pegado en la biblioteca diciendo: “Yo cometí el crimen. Yo grité algo que no debía decir”. Y lo firmaba una persona que nunca nadie hubiera imaginado culpable. Estaba firmado por Johnny.
Johnny temía confesarlo. Pero de todas formas
debió hacerlo. Por su culpa habían clausurado su segunda casa, su lugar
preferido, donde vivían sus mejores amigos, los libros. La biblioteca escolar
había sido cerrada durante dos meses por el grito en que manifestaba que
verdaderamente detestaba leer.
Sin embargo, el bibliotecario
nunca hubiera sospechado de Johnny y, mucho menos, creería que él se declararía
culpable. Nunca iba a aceptar ni creer la nota con la confesión. Siempre se
preguntaría si realmente Johnny era el culpable, o tan solo se habría declarado
como tal para que la biblioteca volviera a abrir. Pero de algo sí estaba seguro
y era que nunca iba a encontrar la respuesta.
Esta muy bueno, yo le pondría de titulo segunda a casa.
ResponderEliminarYo incorporaría un persona que sea otro alumno al que no le gusta estudiar y le echen la culpa a el por lo sucedido. Agustin acosta
Correcciones:
ResponderEliminar"..mientras el bibliotecario pasaba de lista de los alumnos que estaban allí." Uso incorrecto de la preposición DE. En su lugar va el artículo LA.
"..se escuchó un grito que rompería el silencio.." Error de concordancia. Uso incorrecto del tiempo verbal.
"..por su grito manifestando que verdaderamente detestaba leer." Uso incorrecto del adjetivo posesivo SU. En su lugar se coloca el artículo EL, ya que se quiere hacer referencia a una persona y no a la biblioteca.
Clara Cherry
Muy buen cuento! Como no tiene un final bien claro, mi personaje se llama Gerbacio . Él, secretamente admira a Johnny y necesita su ayuda para poder terminar el último año de la secundaria. Como él era el malo del colegio, fue el día que Gerbacio iba a la biblioteca típicamente, pero 10 minutos antes y encargo el libro favorito de Johnny. Lo robó de la biblioteca y esperó a escondidas a Johnny y para seguir fastidiándolo él fue el que gritó “odio leer”. Al echar a todos de la biblioteca Gerbacio llamó a Johnny y le dijo que si él quería de vuelta su libro favorito, le tenía que ayudar a pasar los exámenes finales y a la vez declararse culpable por el grito. Como Gerbacio daría todo por ese libro tan preciado acepto. Yo llamaría el cuento “Todo por Amor”
ResponderEliminarDasha Orejova