domingo, 26 de agosto de 2012

Catalina Azzimonti


“El Conde Drácula”

En Transilvania, esperando que cayera la noche, se encontraba el Conde Drácula, el monstruo que se transforma en un murciélago o lobo por las noches, para cazar y beber la sangre de sus víctimas. Pero él nunca puede volver luego del amanecer, porque si le llegan los rayos del sol, su gran enemigo, moriría en el instante.
Una noche, como cualquier otra, salió de su ataúd, se transformó en lobo y se preparó para buscar a su próxima víctima. Pero, de pronto, cuando corría entre árboles, comenzó a escuchar una voz desconocida.
- Hola, ¿Quién eres? Mi nombre es Jacob. – Escuchó
- ¿¡Quién anda ahí?! – Gritó Drácula
- Soy Jacob, uno de los lobos más famosos de esta generación, ¿y vos como te llamás? – Escuchó nuevamente.
- No sé quién sos y no me interesa, dejame en paz- Le respondió Drácula y cuando estaba a punto de marcharse del lugar, un lobo se le paró en frente.
- Disculpame, ¿por aquí no viste a Edward? Estoy buscándolo, es un vampiro –
- No sé quién es Edward y tampoco me interesa. Por favor ahora dejame, no puedo quedarme más tiempo. – Respondió Drácula. No le quedaba mucho tiempo para cazar, ya casi amanecía y debía volver a su castillo.
- Mirá, yo te cuento… Edward es el novio de Bella, y a mí me gusta Bella. Entonces, como no quiero que se vean más, lo estoy buscando para hacerlo desaparecer, que no vuelva nunca más y yo pueda quedarme con Bella, porque ella es el amor de mi vida, yo siempre…-
- ¡Callate! ¡No me importa quién es Edward, quién es Bella, y tampoco quién sos vos! No me puedo quedar más aquí, entendelo. ¡Ahora dejame pasar! – Gritó Drácula ya muy nervioso. El amanecer se acercaba y él no estaba en el castillo todavía. Estaba por salir corriendo cuando el lobo lo detuvo nuevamente.
- Pero mirá, si no lo encuentro, él se va a quedar con Bella, y nadie quiere eso, creéme. Si me ayudás te pago, lo juro. –
En ese momento Drácula ya no quiso esperar más y decidió salir corriendo por otro camino, pero ya era demasiado tarde, estaba comenzando el amanecer. A los pocos segundos de comenzar a correr, Drácula se quemó y en su lugar solo quedaron cenizas.

3 comentarios:

  1. Los errores corregidos por la profesora fueron:
    - “el monstruo que se transforma en un murciélago o un lobo por las noches para cazar y beber la sangre de sus víctimas.” Fue remplazado por “el monstruo que se transforma en un murciélago o lobo por las noches, para cazar y beber la sangre de sus víctimas.” Porque hay redundancia al decir: “…se transforma en un murciélago o en un lobo…”, por lo tanto se omite el segundo “un”. También se le agregó una coma luego de “…por las noches” para separar las ideas de las dos oraciones.
    - “Pero nunca puede volver luego del amanecer porque si le llegan los rayos del sol, su enemigo, morirá en el instante.” Fue remplazado por “Pero él nunca puede volver luego del amanecer, porque si le llegan los rayos del sol, su gran enemigo, moriría en el instante.” Se le agregó la palabra “él” con tilde ya que en la oración original faltaba hacer referencia a la persona de la que se hablaba. Se agregó una coma luego de “…luego del amanecer…” para separar la consecuencia de la primer oración. También se remplazó la palabra “morirá” por “moriría” ya que es una posibilidad.
    - “Pero de pronto, cuando corría entre árboles, comenzó a escuchar una voz desconocida.” Fue remplazado por “Pero, de pronto, cuando corría entre árboles, comenzó a escuchar una voz desconocida.” Se le agregó una coma para separar la aclaración.
    - “Pero mira, si no lo encuentro, el se va a quedar con Bella, y nadie quiere eso, creeme. Si me ayudas te pago, lo juro” fue remplazado por “Pero mirá, si no lo encuentro, él se va a quedar con Bella, y nadie quiere eso, creéme. Si me ayudás te pago, lo juro.” Se le agregó una tilde a la palabra “él” ya que esta hace referencia a un personaje masculino ya nombrado.

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  2. “El conde Drácula” es una parodia entretenida, que no solo engloba la típica y tradicional historia del conde Drácula sino que también relaciona a otra historia de vampiros y lobos generando un texto cómico.
    Solo aparecen dos personajes aunque participan más de dos. Gracias a que los personajes hacen un breve resumen de lo que sucede o sucedió, el lector logra interpretar la segunda historia parodiada que es de “la saga: Crepúsculo”.
    Es interesante que los personajes que interaccionan en el texto posean personalidades tan diferentes, así se genera una situación de humor que solo algunos lectores pueden entender; es necesario haber leído previamente la historia “escondida” en el texto para poder comprender la situación y de que se trata el humor del que se habla.
    2) “El Conde Drácula”
    En Transilvania, esperando que cayera la noche, se encontraba el Conde Drácula, el monstruo que se transforma en un murciélago o lobo por las noches, para cazar y beber la sangre de sus víctimas. Pero él nunca puede volver luego del amanecer porque si le llegan los rayos del sol moriría en el instante.
    Una noche, como cualquier otra, salió de su ataúd, se transformó en lobo y se preparó para buscar a su próxima víctima. Pero, de pronto, cuando corría entre árboles, comenzó a escuchar una voz desconocida.
    - Hola, ¿Quién eres? Mi nombre es Jacob. – Escuchó
    - ¿¡Quién anda ahí?! – Gritó Drácula
    - Soy Jacob, uno de los lobos más famosos de esta generación, ¿y vos como te llamás? – Escuchó nuevamente.
    - No sé quién sos y no me interesa, déjame en paz- Le respondió Drácula y cuando estaba a punto de marcharse del lugar, un lobo se le paró en frente.
    - Disculpame, ¿por aquí no viste a Edward? Estoy buscándolo, es un vampiro –
    - No sé quién es Edward y tampoco me interesa. Por favor ahora dejame, no puedo quedarme más tiempo. – Respondió Drácula. No le quedaba mucho tiempo para cazar, ya casi amanecía y debía volver a su castillo.
    - Mirá, yo te cuento… Edward es el novio de Bella, y a mí me gusta Bella. Entonces, como no quiero que se vean más, lo estoy buscando para hacerlo desaparecer, que no vuelva nunca más y yo pueda quedarme con Bella, porque ella es el amor de mi vida, yo siempre…-
    - ¡Callate! ¡No me importa quién es Edward, quién es Bella, y tampoco quién sos vos! No me puedo quedar más aquí, entendelo. ¡Ahora dejame pasar! – Gritó Drácula ya muy nervioso. El amanecer se acercaba y él no estaba en el castillo todavía. Estaba por salir corriendo cuando el lobo lo detuvo nuevamente.
    - Pero mirá, si no lo encuentro, él se va a quedar con Bella, y nadie quiere eso, creéme. Si me ayudás te pago, lo juro. –
    De pronto, tras un olor dulce y empalagoso que olió Drácula, se pudo dar cuenta que una nueva presa se aproximaba. Él, desesperado, tiró a Jacob contra un árbol y le ordenó que se quedara en ese mismo lugar. Drácula corrió entre los pinos y pudo observar que a lo lejos se aproximaba hacia él una niña de tez blanca y ojos grises. Inmediatamente Drácula corrió para convertirla en su presa. La víctima lo vio y puso una cara de susto por lo que comenzó a retroceder.
    Drácula comenzó a seguirla y ella caminó más rápido. Luego de un largo paseo, la víctima fue capturada por Drácula pero ella se percató de la situación antes de que esto empeorara por lo que inmediatamente pegó un grito diciendo – ¡¡Edward!!¡¡Jacob!!-.
    Drácula comprendió lo que sucedía. Esta niña era Bella, pero fue muy tarde cuando se dio cuenta porque en menos de dos segundos Jacob estaba allí. El lobo le pidió que la soltara y que comprenda que la historia que le había contado era verdad. Drácula no se arrepintió y comenzó a correr cuando de pronto una luz muy blanca se enfrentó a él. Esta luz era el vampiro llamado Edward, su piel brillaba como diamantes cuando había un poco de luz.
    Drácula comenzó a gritar desesperadamente y su voz fue desafinándose a mediada que iba desapareciendo y convirtiéndose en cenizas en frente a Bella y Edward. Bella le agradeció a Edward y luego le dio un dulce beso en la mejilla.

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