domingo, 26 de agosto de 2012

Brenda Locher


“Frankenstein”

Una noche en su nuevo castillo, Frankenstein miraba al cielo pidiendo un deseo que difícilmente se le cumpliría. Este deseo era una novia igual que él, verde, alta, sin cerebro y que compartiera sus opiniones. Sabía que nunca se le cumpliría o, en todo caso, le costaría mucho obtener lo que él quería.
Un día se encontró a una mujer muy rara, tenía el pelo blanco y estaba vestida con telas de todos los colores, menos negro. Esta persona tan extraña le dijo que lo veía, en un futuro, casado y con hijos humanos. Frankenstein le dijo que él no quería esa vida, a esa persona, a esos hijos, le contó cuál era su deseo y la mujer le comentó que esa chica tan esperada por él estaba muerta y enterrada debajo de un circo de pulgas en China.
Luego de cinco semanas a Frankenstein le agarró depresión porque sabía que nunca conocería a esa chica. Entonces lloraba día y noche por aquella persona tan especial hasta crear un inmenso río de lágrimas en su propio castillo.

1 comentario:

  1. En el primer párrafo, en la tercera oración hay un error de puntuación.
    En el segundo párrafo, en la primera oración, también hay un error de puntuación.
    En el mismo párrafo, hay una oración más, que yo le había puesto una coma y también hay errores de puntuación.


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