martes, 26 de junio de 2012

Nahuel Lema

En ese momento yo estaba en mi casa, organizando mi casa para la gran fiesta MUNDIAL, cuando apareció mi hijo. Me le acerqué y le dije que se cambiara de ropa, ya que pronto llegaría el gobernador. Seguí ordenando. Benjamín me aclaró que no podría estar en la fiesta, y no le permití que se fuera por la puerta, así que la atasqué con la silla grande que encontré por allí. Él, furioso, me pidió que le permitiera salir, me dijo que nadie vendría a mi fiesta… estaba re loco!, luego entró el gobernador. No entendí la razón, pero mi hijo saltó por una ventana, trepó el techo y desapareció. Quedé totalmente flasheada. El gobernador me preguntó por Benjamín, y le dije que acaba de irse. Salió corriendo con sus soldados a buscarlo!, qué día de locos. Y yo que pensé que me estaba volviendo loca! Al día siguiente encontré en el diario una noticia en la que un chico con el mismo nombre que mi hijo se escapó de la policía. ¿Qué habrá hecho? Sigo sin entenderlo. ¡Qué mundo tan loco!

3 comentarios:

  1. Muy bien, me gusto el final por que doña concepcion esta re loca.

    Bautista Di Tella

    ResponderEliminar
  2. Tu relato me resultó gracioso y muy bueno ya que, usted cambia el vocabulario en algunos fragmentos, es gracioso tambien que juegue con los pensamientos de la mujero loca ya que juzga al resto de estar loco cuando en realidad ella es la loca. Muy Bueno
    Gino Scorolli

    ResponderEliminar
  3. muy buen texto, le cambiaria el "para la gran fiesta MUNDIAL" , por alguna otra frase , porque esta parece no sonar bien, el resto del texto un espectaculo.
    Luciano CanaleS Köenig

    ResponderEliminar