Es
lunes, faltan pocos días para mi fiesta. Hoy comenzare a repartir las
invitaciones, estas quedaron muy lindas tienen detalles en dorado. Estoy muy
emocionada y ansiosa. A mi fiesta acudirá gente muy importante como el alcalde,
diputados, empresarios y demás.
Mi
hijo Benjamín es una gran persona y un importante comerciante. Mi esposo
siempre está con él y lo ayuda en su
trabajo. En este momento se encuentra de viaje.
Es el
día de mi fiesta mi mulata Clara, esta ayudándome con los preparativos. El
patio está muy iluminado con faroles y velas. También se encuentra una mesa
dulce con pasteles, tartas y masas finas. Al rato llega mi hijo Benjamín, me
saluda y comienza a decirme:
-Mamá
no podré estar en la fiesta, tengo que viajar al norte.
-¿Qué
no estarás en la fiesta? La mulata Clara, responde:
-Solo
bromea
Comencé
a reírme a carcajadas con Clara. Benjamín seguía bromeando y se dirige hacia la
puerta porque quiere irse. Me enoje y le dije que se fuera a vestir, la mulata
le dio su traje. Benjamín siguió insistiendo en que quería irse. Entonces lo encerré
en una habitación. Benjamín muy enojado comienza a decirme:
_-¡mama
déjame salir! ¡Déjame salir! ¡Dale porque me van a llevar preso!
Sigo
sin entender, me acomodo el pelo. Al rato se escucha la puerta y voy ansiosa a
ver. Era el alcalde con cuatro oficiales. Lo llevo hacia la habitación donde
estaba mi hijo. Le abro la puerta, Benjamín sorprendido y asustado mira al
alcalde. El alcalde se dirige hacia a mi y me dice:
-Señora
me temo que su hijo nos tiene que acompañar
-¿Mi
hijo? ¿Por qué señor?
-Está
acusado de contrabando y tráfico de esclavos
¿Cómo
puede ser esto? Es un malentendido.
El
alcalde tomó las manos de Benjamín y le puso las esposas.
Muy bueno. Me gusto mucho, aunque hay algunas cosas que no son muy claras, esta muy bueno el relato.
ResponderEliminar