En ese momento yo estaba en mi casa, organizando mi casa
para la gran fiesta MUNDIAL, cuando apareció mi hijo. Me le acerqué y le dije
que se cambiara de ropa, ya que pronto llegaría el gobernador. Seguí ordenando.
Benjamín me aclaró que no podría estar en la fiesta, y no le permití que se
fuera por la puerta, así que la atasqué con la silla grande que encontré por
allí. Él, furioso, me pidió que le permitiera salir, me dijo que nadie vendría
a mi fiesta… estaba re loco!, luego entró el gobernador. No entendí la razón,
pero mi hijo saltó por una ventana, trepó el techo y desapareció. Quedé
totalmente flasheada. El gobernador me preguntó por Benjamín, y le dije que
acaba de irse. Salió corriendo con sus soldados a buscarlo!, qué día de locos.
Y yo que pensé que me estaba volviendo loca! Al día siguiente encontré en el
diario una noticia en la que un chico con el mismo nombre que mi hijo se escapó
de la policía. ¿Qué habrá hecho? Sigo sin entenderlo. ¡Qué mundo tan loco!
Muy bien, me gusto el final por que doña concepcion esta re loca.
ResponderEliminarBautista Di Tella
Tu relato me resultó gracioso y muy bueno ya que, usted cambia el vocabulario en algunos fragmentos, es gracioso tambien que juegue con los pensamientos de la mujero loca ya que juzga al resto de estar loco cuando en realidad ella es la loca. Muy Bueno
ResponderEliminarGino Scorolli
muy buen texto, le cambiaria el "para la gran fiesta MUNDIAL" , por alguna otra frase , porque esta parece no sonar bien, el resto del texto un espectaculo.
ResponderEliminarLuciano CanaleS Köenig