martes, 8 de noviembre de 2011

Viernes, 3 PM , Giuliana

En aquellos días en los que los militares tenían en manos al país y no había crímenes, a Jorge, le había tocado gobernar la zona comúnmente llamada Ledesma, en Jujuy. Los militares le debían muchísimos favores a los dueños de Ledesma, ya que una noche muy oscura, salieron con camiones de la empresa a buscar algunos empleados.
Maligno Ricardo Ledesma era uno de los socios más importantes de la fábrica. Él era un hombre con mucho, mucho dinero, además era un tipo caprichoso y ambicioso y estaba profundamente enamorado de Rosalinda, la hija más joven del contador de la empresa. Rosa era una chica muy linda de clase social media, tenía unos ojos hermosos, del color del mar y odiaba por sobre todas las cosas a Maligno.
Durante un hermoso día de verano, Rosalinda fue al centro a pasear y se dio cuenta que el país estaba desbastado, en la calle no había gente y a la poca que había los militares la hacían ir de a dos personas. Rosita, como la llamaba su madre, se había sentado en la plaza principal a tomar un poco de aire y desde allí podía escuchar cantar a una joven, su nombre era Blanca y era la hija de un panadero.
Estaba cantando una de las canciones más odiadas por los militares, “Viernes 3 AM” de Charly García. Rosa le preguntó por qué lo hacía y ella le contestó “Estoy cansada de que secuestren y torturen a esas pobres personas” desde allí se hicieron amigas inseparables y Rosalinda no dejó de ir a verla a sus actuaciones a telón abierto.
Un día en que Rosa fue a ver actuar a Blanca conoció a un hombre llamado Juan y desde ese instante se enamoró perdidamente de él. Juan tenía un solo defecto; le faltaba un brazo. Al padre de Rosalinda no le convencía mucho la situación, él quería que su hija se enamorara de Maligno, y así sería millonaria y el riesgo que correría sería menor, pero si su hija era feliz él también era feliz.
Maligno le enviaba todos los días flores y chocolates a la muchacha, un día ella le dijo que la dejara tranquila porque no lo amaba, pero Maligno la amenazó diciéndole que algún día la iba a llevar a pasear en uno de sus camiones.
El padre de Rosalinda había sido secuestrado, pero luego de unos días había sido liberado, lo habían torturado y le habían preguntado sobre su hija, y humillado confesó que su hija estaba saliendo con un manco. Esto ocasionó que Maligno se sintiera muy feliz.
Maligno tenía un soldado a su disposición y él lo había utilizado para que le trajera noticias sobre la joven. Ella, al ver que todos los días había cerca suyo un fiat 147 verde, se acercó y le preguntó al chofer por qué la seguía. El soldado, atontado con los ojos y la sutileza de Rosalinda,  le contó la verdad. Ella lo convenció de que no le contara nada a Maligno y el soldado aceptó.
Un día Maligno, cansado de no recibir noticias de Rosalinda, llamó a Jorge y durante unos días el soldado desapareció y volvió renunciando a su puesto y contándole todo a Maligno.
Una tarde Rosalinda y Juan fueron a ver a Blanca cantar, la función empezaba a las 4 de la tarde pero eran las 7 y la función todavía no había comenzado. De camino a casa habían pasado por la panadería del padre de Blanca y les había dicho que esta se había ido a trabajar a la fábrica Ledesma.
Un viernes, Maligno, se encontró con Rosa y al verla comenzó a cantar: “La novia se enamora del manco y su amiga desaparece en el acto”. Al escuchar esto Rosa lo golpeó y él la volvió a amenazar. Ese mismo día, a las 3 de la tarde, Rosita llamó a Juan para que se encontraran a tomar el té pero extrañamente no lo pudo ubicar, Juan no era un tipo que solía salir a la calle, porque no quería que la gente lo viera con pena.
Al mes de la desaparición de Juan, Rosita se encontró otra vez con Maligno, pero esta vez él le obsequió una caja de Ledesma y le dijo que adentro tenía algo muy importante y se fue diciendo: “Mandale saludos a tu noviecito”, Rosalinda, creyendo que Maligno comenzaba a cambiar, abrió la caja y se encontró con una nota que decía: “Todas las mujeres se quejan de que necesitan 3 brazos, vos acá tenés el de tu gran amor”.

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