miércoles, 31 de agosto de 2011

LA PINTURA DEL TERROR, Brianna


Era 5 de junio de 1977, en el mercadito de la esquina estaba Liliana Colotto, la chica rubia de la calle Los Olivos. Estaba casada con el Dr. Morales hace aproximadamente 7 años, estaba embarazada hace 8 semanas y quería decírselo a su marido el día de su aniversario, es decir, el 7 de junio.  Solo faltaban dos días y ella estaba muy ansiosa, igualmente esa noche tenían una cena en la casa de mejor amiga de la infancia, a la que no veía hace mucho tiempo.
Su marido estaba en el trabajo, eran las 20.30 y el no volvía, Liliana ya lista para ir a lo de Juliana, su amiga, lo llamó rápidamente pero no atendía. Luego de una hora y media tocan el timbre, la embarazada preocupada atendió pensando que era su marido, cuando abrió muy sorprendida se dio cuenta que era Chaparro, el amigo de su pareja, este había ido a comunicarle que a Morales le había surgido un inconveniente con un paciente que lo tuvo que atender de urgencia porque había tenido un accidente. Después de comunicarle lo sucedido a Liliana se queda tomado un café en la casa y a los 5 minutos vuelven a tocar el timbre, era su marido. Ella totalmente asombrada porque llegara tan rápido lo primero que hizo fue mirar a Chaparro ya que no entendía porque le había dicho que volvía más tarde. Chaparro totalmente pálido se quedó inmóvil e intento cambiar de tema como si nada hubiera pasado, Liliana se dio cuenta que algo ocurría pero para que él no se sintiera incomodo no quiso decir nada, asique mientras su marido se bañaba ella siguió charlando con Chaparro en el comedor; en un momento fue a buscar galletitas a la cocina y cuando volvió, Chaparro estaba revisando uno de los armarios del lugar y ella sin pensarlo un segundo le gritó con un tono de molestia -¡¿Necesitas algo?!- ya que no entendía porque estaba revisando sus cosas, este muy asustado se hizo el desentendido y le dijo que solo estaba mirando unas fotos que allí se encontraban. Cuando se dio cuenta que el ambiente no era el mejor, el hombre le dijo a Colotto que debía retirarse ya que tenía otro compromiso y se fue. Eran las 21.15, ellos iban por la avenida Santa Fe, en camino a lo de su amiga muy apurados. De repente un taxi cruza cuando el semáforo estaba en rojo y casi ocasiona un accidente, pero por suerte debido a las acciones tan rápidas de Morales nada sucedió. Cuando llegaron a la casa de sus amigos, ellos los estaban esperando con la mesa puesta y la comida casi servida en el plato.
Como todo estaba organizado, la hora de la cena fue bastante rápida y luego de hacer una sobremesa muy larga, debido a charlas y opiniones de distintos temas, el marido de Juliana quedo mirando fijamente a Liliana, por eso es que ella fingiendo que no sabía porque la miraba le preguntó: Te conozco de algún lado... ¿Puede ser?, y él le respondió que sí, y le contó de dónde muy soberbiamente. Ella cuando termino de escuchar lo que el hombre le dijo, se acordó, que en la infancia él fue quien estafo a su hermano en una de las juntadas que se realizaban de jóvenes; pero no lo dijo, se lo guardó para no insinuar ningún problema. Una hora después, Morales se acordó que había olvidado el postre en la casa, asique le aviso a su esposa y rápidamente partió a la casa a buscarlo. De esta manera, en la casa de Juliana quedan: el marido, Liliana y su amiga.
Juliana, luego de terminar de levantar la mesa se quedó en la cocina lavando los platos y Liliana y el marido quedaron solos en el comedor, asique ella aprovecho para decirle al marido de su amiga, que ya sabía quién era el, de donde venía y las cosas que hacía a escondidas de su mujer. Resulta que el marido se llamaba Isidoro Gómez y era un tránsfuga, este totalmente atónito por lo que le dijo Liliana reacciono violentamente mostrándole una pistola que saco de su bolsillo y agarrándola y tirándola al piso. Para que su mujer no sospechara de nada, le dijo que iba a ir con Liliana al quincho a mostrarle su nueva obra de arte, ya que en su casa el pintaba cuadros para vender en el negocio de su madre. De esta manera, Liliana sin poder decir nada fue llevada por él al lugar donde luego algo pasaría. Una vez en el quincho, él le dice:
-Vos con migo no te vas a hacer la viva.-dijo Gómez a los gritos. -Y si sabes eso de mí es por algo, asique quiero que sepas que yo también se cosas tuyas-, entonces él saca una caja de color azul y le muestra uno de los papeles que habían allí, era un informe médico a cerca de su embarazo, ella muy desesperada intenta quitarle esos papeles ya que eran de suma importancia para ella, pero cuando se dio cuenta que eran los papeles que se encontraban en el armario de su comedor, sabía que Chaparro estaba metido en este tema.Por eso mismo, él la amenazó con que si decía algo iba a perder su bebé y ella comenzando a responderle sintió un fuerte pinchazo en su espalda, la habían dormido.
Eran ya las 23.20 y Morales acababa de tocar el timbre. Juliana justo en ese mismo momento había terminado de lavar los platos asique le fue abrir y como Liliana y Gómez ya habían tardado demasiado tiempo allí, fueron para el lugar a buscarlos y de paso mostrarle a Morales los cuadros de su marido. Cuando llegan se escucha un llanto desaforado del esposo de Liliana ya que la vio a su mujer tirada en el piso con un tiro en la panza y la caja azul al costado del cadáver. Juliana corriendo lo abrazo muy fuerte y le dijo que ella lo iba a ayudar en todo lo que pueda para averiguar quién había sido el asesino. Ni bien termino de decirle esas palabras Juliana, Morales se dirigió a la caja azul ya que le daba mucha intriga y se largó a llorar más fuerte cuando supo que su mujer estaba embarazada y nunca se lo pudo decir, Juliana ya lo sabía esto, porque Liliana le había dicho que quería darle la noticia el día de su aniversario.
Juliana luego de consolar a Morales, fue a buscar a su marido en la habitación de servicio, pensando que él estaba ahí pero cuando llego se dio cuenta que no había nadie en el lugar y había una carta sobre el acolchado de la cama. Al abrirla, esta decía:
Nunca te quise y nunca te voy a querer tampoco. Me casé con vos, para escapar de mis antecedentes policiales, los cuales nunca supiste y no vas a saber. Para que tengas en cuenta, Chaparro estuvo hace dos días escondido en casa y nunca lo notaste, el me ayudo a escapar de vos.”
Chaparro y tu ex, Gómez.

1 comentario:

  1. Relato intrigante desde el inicio, muy rico en detalles, con un giro inesperado hacia el final.
    Sugiero oraciones más cortas que agilicen la lectura.
    Muy bueno----2

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