Me encontraba en el bar de la ciudad tomando una cerveza fría y comiendo un par de tostados mientras leía el diario de la ciudad en la sección de deportes que es la parte que más me interesa, cuando de repente veo en las noticias de la tele una mujer que había sido asesinada, y que no había ninguna pista de los motivos ni de quien pudo haber sido.
Cuando llegué a mi casa, agarro mi celular y veo una llamada perdida de mi ex socio Pablo Sandoval, entonces decidía ir a visitarlo. Cuando llegué a su casa le pregunté por la llamada y me dice que el motivo fue que había leído en el diario y visto en las noticias el caso de la mujer asesinada, Liliana Colotto. Yo no entendía por qué le intrigaba el tema, entonces le pedí que me cuente acerca del caso. Me dijo que no tenía idea de quién pudo haber sido, ni las causas del hecho, pero la noticia lo impactó ya que en su infancia había asistido con ella al colegio, y al esposo de Liliana lo conocía del club de football, era un compañero de las inferiores, entonces decidí comprometerme a investigar el caso junto a él.
Empecé investigando el lugar del hecho, y a entrevistar a las personas de allí, pero no conseguimos nada que nos pudiera ayudar. Lo único fue que uno de los entrevistados nos dijo que estaba siendo visitada, pero esto no nos ayudó de mucho ya que sucedió siempre desde que llegó al barrio.
Cansados del caso, y a punto de dejarlo, nos cruzamos con Morales en un bar, y como estaba con mi socio, que lo conocía, lo invitamos a que se siente con nosotros. Lo notábamos con una actitud extraña, como nervioso cuando hablaba ya que sabíamos que estábamos investigando el caso de su esposa, pero decidimos no hablar del tema, así que mencionamos otras cosas. En esa charla nos mencionó que se iba a mudar, ya que no tenía una buena relación con los vecinos por problemas que habían surgido.
Luego de varios tragos, Morales terminó con un estado de ebriedad increíble, por lo que decidimos llevarlo a su casa. Llegando a su hogar vimos a los vecinos que estaban allí afuera comiendo un asado y de repente Morales dijo: pudiste haber muerto vos en vez de ella… Nosotros nos quedamos impactados con lo que acababa de decir, lo dejamos en su casa y de inmediato nos fuimos a hablar con los vecinos.
Una vez allí, tuvimos la charla clave con Isidoro Gomes que nos hizo descubrir al asesino. Nos confesó que estaba engañando a Morales pero que nunca se había dado cuenta, eso fue clave.
Al día siguiente denunciamos a Morales por el asesinato de Liliana, llegó al juzgado ebrio y no tardó en declararse culpable. Dijo que había instalado cámaras ya que sospechaba que Liliana le estaba siendo infiel y fue ahí donde descubrió el engaño, y declaró también que no mató a Gomez por temor, ya que sabía que si lo hacía, había un grupo atrás de él que estaba al tanto del tema y si le pasaba algo a Isidoro de inmediato lo iban a ir a buscar y a matar.
Morales fue condenado a 15 años de prisión, durante los cuales no se arrepintió jamás.
Me gustó mucho el desenlace, un marido cegado por los celos que finalmente se pone en evidencia ante los vecinos. 2
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