domingo, 7 de agosto de 2011

El misterioso guion... Agustina S.

El misterio del guion de Harry Potter y las reliquias



Primera carta:

31 de Marzo de 2010
Querida Joanne:
Quería contarte que anoche, como de costumbre me dormí pensando en ti, en tus libros, en tus historias. Sí, esas historias tan atrapantes, tan audaces. Debo confesarte que todavía no puedo creer cómo una mujer (por más que suene machista) escriba semejantes relatos.
Podría pasar horas y horas pensando qué decir en esta maldita carta, pero sólo estoy pensando en escribirle a una mujer tan bella y creativa como tú.
Se podría decir que sólo te vi un par de veces en estos últimos años y que podrías, tranquilamente, no registrarme; pero yo me fijé en cada detalle tuyo. Y podría nombrarlos con claridad, por ejemplo: Que tienes nada más y nada menos que veintitrés pecas en tu nariz, que el color de tus cejas es exactamente el mismo color que tu cabello, que tu ojo izquierdo es mínimamente más pequeño que el derecho, que en tus manos siempre tienes seis anillos en total y varías todos menos el de casada, que siempre tienes puesto algo azulado en combinación de tus bellísimos ojos, que tu perfume huele a miel y canela. Y vale aclarar que admiro muchísimo esa sonrisa tan definitiva, con esa mueca perfecta formándose en tus mejillas.



2da carta:

4 de Abril de 2010
Querida Joanne:
Hoy no me resistí, tomé “prestado” el guión del libro que estás escribiendo. Sé que vas a estar muy molesta debido a este hecho, pero ya verás que lo tendrás contigo pronto. Lo leí todo, cada parte, cada detalle.
¿Todo bien preciosa? ¿Te apetece un trago? Deja al pelirrojo ése y ven a tomarte una pinta con nosotros.’- El día que te vuelva a cruzar prometo decírtelo, no sé cuan pronto será. Pero si esas palabras salieron de tu mente, espero que te gusten si salen de mi. Tienes una letra tan prolija, un trazo tan fino, admiro tu forma de escribir.
Sé que siempre tienes la oficina abierta a un horario determinado, y sé que tu asistente los viernes tiene un turno más corto que los demás días de la semana.
Cámaras de seguridad… Sí, tapé todas. Te debes estar preguntando cómo, solo te aclaro que la goma de mascar sirve de mucho en casos de emergencia, siempre es necesario tener un par en el bolsillo del pantalón.
Te vi salir vestida de blanco, reluciente, te cruzaste al Banco, te demoraste menos de quince minutos, lo lamento, eso bastó para que yo entrara, sacara el guión, y pueda beber hasta un vaso de agua del bidón que está justo al frente de la oficina –Hablando de eso, deberías tener más seguridad-.
Luego de eso, fui a mi casa a cambiarme (no quería que nadie me descubriera por usar la misma vestimenta que al entrar a tu oficina), y decidí venir a tomarme un café al bar de la esquina. La mesera es muy simpática y tiene cara de responsable… vas a ver cuando la veas, vas a pensar lo mismo que yo. 
Voy a ser discreto y voy a dejar tu guión apoyado levemente en el mostrador, evitando dejar pistas.
Te felicito por el guión de unas 118 páginas Joanne Kathleen Rowling, eres una fantástica escritora y una grandiosa mujer. En otra vida espero volverte a ver.
P.D: Si tienes buena memoria, te acordarás de mi a través del perfume de las cartas.

Hoy me puse a leer esas cartas, y por curiosidad también leí el guión. Yo soy la mesera de la que habla el hombre en sus magníficas cartas. Automáticamente se las llevé al diario “The Sun” en las afueras de Londres. Vi cuando le presentaron todo a la editora J.K Rowling y afirmó no saber nada respecto al hombre, pero, también dijo “Quiero saber quien fue el ladrón de mi guión y el escritor de esas cartas tan bellas.”
No sé por qué no me quisieron dar respuestas concretas. Sólo sé que el hombre conoce a la escritora, que ha controlado sus horarios, y que está obsesionado tanto con ella como con sus relatos. Dicen que puede ser peligroso y que por las dudas Joanne se mantendrá bajo seguridad.

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