miércoles, 4 de julio de 2012


Mercedes Gonzalez
Detrás de la Apariencia
Yo siempre me llevé de lo mejor con Antonia, nunca hubiera imaginado lo que hizo. Tampoco hubiera sospechado que el tano Scaglia tenía problemas económicos. Lo que pasa es que acá todo es una máscara, es todo una simple carreteada. A veces creo que los únicos decentes en este barrio, en los Altos de La Cascada, somos Juani y yo; los que tenemos otro punto de vista en cuanto a la vida, los que no queremos que todo sea una rutina perfecta sino que todo lo que pase sea por algo y a su propio ritmo. Así también pensaba Antonia, por eso es que no entiendo por qué lo hizo.
-Ese video, ¿Qué vamos a hacer con ese video Juani?
En ese momento pensé cómo había sido todo. Recuerdo que todo empezó una mañana en que vi a Antonia traerme el desayuno a la cama con una cara de preocupación que perturbaba a cualquiera que la mirara. No lo iba a dejar pasar y le pregunté qué era lo que la había sucedido. Ella me dijo que a su marido se le había roto el auto y para pagarla reparación tenían que sacar a su hija de a guardería ya que el auto era indispensable para el trabajo de su marido. Yo no le di mucha importancia a su problema, simplemente le dije que lo sentía  y que todo se iba poner bien. Me vestí y me fui a la escuela.
Cuando volví, le pregunté a Mariana donde estaba Antonia porque ella es quien me acomoda mi cuarto y no sé donde había dejado mi cámara de video. Mariana me dijo que se había ido antes porque no se sentía bien, y me preguntó si sabía que le pasaba ya que yo era quién más hablaba con ella, pero yo le dije que no sabía nada, es que en ese momento no me acordé de lo que Antonia me había dicho esa mañana. Empecé a buscar como loca en mi habitación la cámara de video porque estaba muy apurada, Juani me estaba esperando en los juegos y ya me había llamado seis veces. Finalmente la encontré debajo de todo el montón de ropa sucia tirado en la esquina de mi vestidor. Me fui corriendo a los juegos y con Juani nos subimos a aquél árbol que daba para el patio del Tano Scaglia. Esperamos a que sea de noche para poder grabar. Vimos cuando Ronie, que fue el primero que llegó a lo del Tano, salió de su casa y caminó hasta la puerta de madera principal del Tano a tocar timbre. Cinco minutos después aparecen Gustavo y Martin con botellas de vino y whiskey. Ya están los cuatro adentro de mansión del Tano y se escuchan las carcajadas. Luego de un tiempo vimos a Ronie salir disparatado de la casa del Tano dejando la puerta principal abierta, y en ese mismo momento alguien lo llama a Juani por celular, era Virginia, quien le dijo que su abuelo, el papá de Ronie, tuvo un problema de salud y lo estaban llevando al hospital, que le dejaba la llave debajo del tapete de la puerta principal y que había comida en el refrigerador. Juani colgó y vimos que el Tano, Gustavo y Martín  se fueron al patio a las reposeras. Nos pusimos a hablar con Juani en voz bajita cuando vimos a Antonia entrando por la puerta principal del Tano Scaglia. Los dos nos sorprendimos mucho, nos preguntamos que tenía que ver Antonia con el Tano. Después de un rato vimos Antonia salir por el mismo lugar por el que entró con una bolsa negra  en la mano. El Tano y los demás estaban en el patio todavía. Antonia se fue corriendo y la perdimos de vista en la oscuridad. Gustavo, Martín y el Tano entraron para seguir jugando. El Tano fue hacia la habitación donde se encontraba la caja fuerte para buscar dinero para apostar y en eso se escuchó un grito que hizo que Juani casi se cayera del árbol. Se escucharon los pasos del Tano bajando por las escalera y al mismo tiempo marcando el teléfono de la policía del barrio. Gustavo y Martín le preguntaban que había ocurrido pero el Tano no les contestaba, estaba llorando y maldiciendo cosas que yo ya había escuchado decir, pero no por el Tano Scaglia. Alguien había cortado los cables que unía a la central de policía del barrio con la casa del Tano, así que el Tano se dirigió hacia la sala de video donde se monitoreaba con cámaras de seguridad cada acción que se realizaba en su casa. Buscó la cinta que demostraba lo que había ocurrido en la habitación de la caja fuerte y se encontró con que había sido Antonia. Entonces se fue corriendo hacia la puerta para salir y pedir ayuda. En su salida vio a Antonia con un arma en su mano y se detuvo repentinamente. Antonia, tranquila y con mano firme le ordenó que volviera a su casa. El Tano amenazado por la pistola que se encontraba en su cabeza se dirigió hasta su patio. Con él iban Gustavo y Martín, quienes no entendían nada de lo sucedido. Nosotros seguimos filmando. Los tres hombres estaban en una fila horizontal frente a Antonia y su arma.  Ésta, si decir nada, le disparó primero al Tano, luego a Martín, y finalmente para asegurarse de que no quede ningún testigo, le disparó a Gustavo.
Con Juani no lo podíamos creer, no sabíamos qué hacer ni que decir. Simplemente esperamos a que Antonia se fuera y luego nos bajamos de árbol. Nos quedamos un rato en los juegos pensando.
-Yo creo que hay que mostrárselo a la policía cuanto antes.- me respondió Juani.
-Estoy de acuerdo.
-¿Vamos?
-Vamos.
Luego de un tiempo en que todo fue resuelto, nos enteramos que su marido le pegaba. Y me acordé lo que me había dicho esa mañana. Capaz que si ella no conseguía ese dinero para reparar el auto que necesitaba su marido para trabajar, la iba a matar, o iba a matar a su hija.
A Antonia la encontraron muerta en su casa. Ella se suicidó, era la única opción para salir del infierno.
Los investigadores llegaron a la conclusión que como el Tano Scaglia estaba en quiebra no tenía el suficiente dinero que Antonia precisaba para el arreglo del auto. Entonces ella se adelanto a lo que el marido le podría llegar a haber hecho pero con más sufrimiento. 


2 comentarios:

  1. Reescribí el último párrafo:

    “Los investigadores llegaron a una conclusión pero no tiene nada que ver a la verdadera razón por la que ocurrieron estos hechos. Yo se cual es la verdadera razón. Una de las pocas veces que pude verlos juntos a Antonia y a su marido cuando era pequeña, el la golpeaba y ella no podía defenderse. Es obvia la razón por la cual fue a robar allí. Pero algo que es seguro es que, no solo que ella terminaría con su sufrimiento, si no que por fin ocurrirá algo en este barrio aburrido.”

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  2. Muy buena la reescritura Macarena pero, siempre hay un pero, faltó un comentario sobre el texto; por ejemplo si te gustó o no y por qué.

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