miércoles, 4 de julio de 2012


Wabisuke

El día que mi vida cambió

Llegué cerca de las tres de la mañana, supuse, cuando llegué dejé las cosas y me encontré a Virginia, me pregunto que había hecho y si había tenido alguna discusión o pela con el Tano o con Gustavo o quién sea. Me molestó que me lo haya preguntado tan directamente, nunca supe por qué. En fin, le dije que no había peleado ni discutido con nadie y me pregunto por qué había llegado tan temprano, no tenía razón pero le respondí que había llegado tan temprano por que sí y punto. No la dejé decir otra cosa.
Acomodé mi reposera cerca de la baranda y le di la espalda mirando hacia la casa del Tano.
2 minutos después sentí las manos de mi esposa tocandome la espalda, no me sentí muy cómodo pero tampoco le dije que se fuera.
Nos quedamos un rato en silencio, escuchando el ruido del viento contra los álamos, cuando de repente me dijo algo que me impactó, Juani había salido, le pregunté con quien y me dijo que con Romina, le pregunte a que hora volvía y no sabía.
Luego de esa charla, me serví un whisky, y fui a buscar los hielos, cuando me serví los hielos se me cayeron algunos y en ese momento me tildé. Hasta que escuché la música y los murmullos provenientes de la casa del Tano, luego se encendieron las luces de la pileta y se escuchó un zambullido, no escuchaba las preguntas de Virginia, estaba concentrado en lo que hacían en lo del Tano, aunque no quería que ella me notara inquieto…
Supongo que lo sintió, y se fue hacia abajo con el vaso de whisky, no dijo nada y solo se fue. Luego de eso me acuerdo de irme corriendo hacia las escaleras.
Me dieron el alta el mismo día en que llevaron al cementerio los cuerpos. Virginia me llevaba con la silla de ruedas por los pasillos del hospital, sin nadie que nos acompañara, como lo quería yo y fue ahí cuando estábamos listos para subir al auto, que Virginia me dijo que la noche anterior había muerto electrocutados el Tano, Gustavo y Martín. No lo podía creer, me puse muy nervioso, hasta intente pararme. Le pedí que me lleve al cementerio por que sino lo iba a hacer yo mismo caminando, necesitaba ir, sabía que había algo mal ahí, ella se negaba hasta que me pregunto si quería ir en serio, le dije que sí, que lo necesitaba mucho. Entonces me subí al auto con su ayuda, puso la silla de ruedas en el baúl y arrancó el auto, me miro y acarició, luego cumplió lo que le había pedido. Toda la gente me miraba y no me sentía cómodo pero tenía que estar ahí, en el entierro de mis compañeros.
Veía a la madre del Tano gritando y a la madre de Martín Urovich tirada sobre el cajón de su hijo, los hijos del Tano agarrados de la mano con algún pariente. Nos acercamos a darles un beso a las viudas, le agradecí a Virginia haberme llevado y le pedí que nos fuéramos.

2 comentarios:

  1. Muy Bueno, me gusto que lo hayas hecho desde el punto de vista de Ronnie, pero yo lo hubiera alargado un poco más.

    Corrección(Parrafo 1):
    "Llegué cerca de las tres de la mañana, dejé las cosas y me encontré a Virginia, me pregunto que había hecho y si había tenido alguna discusión o pela con el Tano o con Gustavo o quién sea. Me molestó que me lo haya preguntado tan directamente, nunca supe por qué. En fin, le dije que no y me pregunto por qué había llegado tan temprano, no tenía razón pero le respondí que había llegado tan temprano por que sí y punto. No la dejé decir otra cosa."

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