Wabisuke
El día que mi vida cambió
Llegué
cerca de las tres de la mañana, supuse, cuando llegué dejé las cosas y me
encontré a Virginia, me pregunto que había hecho y si había tenido alguna
discusión o pela con el Tano o con Gustavo o quién sea. Me molestó que me lo
haya preguntado tan directamente, nunca supe por qué. En fin, le dije que no
había peleado ni discutido con nadie y me pregunto por qué había llegado tan
temprano, no tenía razón pero le respondí que había llegado tan temprano por
que sí y punto. No la dejé decir otra cosa.
Acomodé
mi reposera cerca de la baranda y le di la espalda mirando hacia la casa del
Tano.
2
minutos después sentí las manos de mi esposa tocandome la espalda, no me sentí
muy cómodo pero tampoco le dije que se fuera.
Nos
quedamos un rato en silencio, escuchando el ruido del viento contra los álamos,
cuando de repente me dijo algo que me impactó, Juani había salido, le pregunté
con quien y me dijo que con Romina, le pregunte a que hora volvía y no sabía.
Luego
de esa charla, me serví un whisky, y fui a buscar los hielos, cuando me serví
los hielos se me cayeron algunos y en ese momento me tildé. Hasta que escuché
la música y los murmullos provenientes de la casa del Tano, luego se
encendieron las luces de la pileta y se escuchó un zambullido, no escuchaba las
preguntas de Virginia, estaba concentrado en lo que hacían en lo del Tano,
aunque no quería que ella me notara inquieto…
Supongo
que lo sintió, y se fue hacia abajo con el vaso de whisky, no dijo nada y solo
se fue. Luego de eso me acuerdo de irme corriendo hacia las escaleras.
Me
dieron el alta el mismo día en que llevaron al cementerio los cuerpos. Virginia
me llevaba con la silla de ruedas por los pasillos del hospital, sin nadie que
nos acompañara, como lo quería yo y fue ahí cuando estábamos listos para subir
al auto, que Virginia me dijo que la noche anterior había muerto electrocutados
el Tano, Gustavo y Martín. No lo podía creer, me puse muy nervioso, hasta
intente pararme. Le pedí que me lleve al cementerio por que sino lo iba a hacer
yo mismo caminando, necesitaba ir, sabía que había algo mal ahí, ella se negaba
hasta que me pregunto si quería ir en serio, le dije que sí, que lo necesitaba
mucho. Entonces me subí al auto con su ayuda, puso la silla de ruedas en el baúl
y arrancó el auto, me miro y acarició, luego cumplió lo que le había pedido.
Toda la gente me miraba y no me sentía cómodo pero tenía que estar ahí, en el
entierro de mis compañeros.
Veía
a la madre del Tano gritando y a la madre de Martín Urovich tirada sobre el
cajón de su hijo, los hijos del Tano agarrados de la mano con algún pariente.
Nos acercamos a darles un beso a las viudas, le agradecí a Virginia haberme
llevado y le pedí que nos fuéramos.
Muy Bueno, me gusto que lo hayas hecho desde el punto de vista de Ronnie, pero yo lo hubiera alargado un poco más.
ResponderEliminarCorrección(Parrafo 1):
"Llegué cerca de las tres de la mañana, dejé las cosas y me encontré a Virginia, me pregunto que había hecho y si había tenido alguna discusión o pela con el Tano o con Gustavo o quién sea. Me molestó que me lo haya preguntado tan directamente, nunca supe por qué. En fin, le dije que no y me pregunto por qué había llegado tan temprano, no tenía razón pero le respondí que había llegado tan temprano por que sí y punto. No la dejé decir otra cosa."
Franco Pereira
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