Valentina
Quiroga
Huellas
-¿Ganaste qué?-
Preguntaba su esposa, sin prestarle atención.
-El partido de tenis, ¡contra
el Sr. Luxman!- Respondió.
Teresa, sin importarle,
siguió pintando en su cuadro al óleo esa flor que tanto le gustaba… Por fin
había conseguido pintarla.
-Hoy vienen Martín y
Gustavo a comer- Le comentó el Tano a su
esposa, aunque ella siguió con su flor y no le dio importancia en lo más
mínimo.
Eran las 3 de la madrugada,
Teresa dormía junto con sus hijos, mientras que el Tano, Martín y Gustavo tomaban
unas cervezas y miraban la televisión…
En la mañana, Teresa se
levantó y notó que su esposo no se encontraba durmiendo en la cama; al
principio pensó que podía estar en el baño, pero al revisar allí se encontró
con que estaba vacío, luego creyó que se había quedado dormido en el sillón
aunque cuando se fijó tampoco estaba. Empezó a preocuparse, pero después pensó
que estaba haciendo algunas de sus cosas… Teresa se dio un baño, desayunó, hizo
todo lo que haría en un día normal, al mediodía al ver que su esposo no aparecía,
decidió avisarle a la policía. Ellos fueron de inmediato y se encontraron con
que el Tano, Martín y Gustavo estaban muertos dentro de la piscina, al ver esto
decidieron comenzar una investigación por lo que llamaron a un especialista en
el tema...
-Buenas tardes, mi
nombre es Mariana pero pueden decirme Maru, yo voy a ser quien investigue todo
lo que pasó-
-¡Excelente!- Respondió
Teresa junto con Lala y Carla
La primera conclusión
de Maru fue que alguien había podido entrar y haberlos asesinado, pero luego pensó que no
era posible porque todas las casas del country contaban con un sistema de
seguridad de alta tecnología. Así que decidió ir a la escena del crimen para
averiguar lo que pudo haber pasado, agarro su maletín donde tenía todas sus
herramientas y empezó a investigar. Dentro de la piscina encontró un pedazo de
vidrio, lo sujetó y lo colocó dentro de una bolsa. Luego fue rápidamente al
laboratorio, para saber si este poseía alguna huella de las víctimas o incluso
del culpable.
Mientras tanto, en el
country todas las familias se encontraban atónitas con lo que había sucedido.
-¿Por qué a mí? No
logro entender qué pasó, ¿Por qué?- Preguntó Carla desconcertada y muy triste.
-Yo tampoco, ¡mi pobre
Martín!- Respondió Lala, muy afligida-¡No sé cómo le podré decir esto a mis
hijos!
Teresa se encontraba
parada, sin decir ni una palabra ¿En qué estaba pensando?
-¿En que pensás
Teresa?- Le preguntó Lala.
-Nada, nada… Ya está
¡No te preocupes!- Le respondió Teresa muy alterada.
Lala se sorprendió por
la forma de contestar de Teresa… Supuso que estaba muy triste para hablar con
alguien, por lo que se fue a su casa.
Luego de un rato llegó
Maru con los resultados, así que Teresa decidió llamar a las chicas para
descifrar lo que había ocurrido. Las viudas notaron algo muy raro en Maru, como
si hubiera pasado algo malo.
-¿Pasó algo Maru?- Le
pregunto Carla.
-Sí, algo ¡muy
raro!-Contestó Maru- Resulta que los análisis dieron como resultado las huellas
de un perro.
-¿Cómo? ¿Un perro?-
Preguntó muy sorprendida Lala.
-¡Definitivamente!-
Contestó Maru.
Pero, era imposible…
¿Un perro era el culpable de estas tres muertes? Estas cuatro mujeres estaban
muy confundidas, ¡era imposible que un perro pueda matar a tres personas! Por
lo que Maru decidió investigar aún más, no había quedado satisfecha de los
resultados, por eso decidió ir nuevamente a la escena del crimen, aunque buscó
y rebuscó ¡No encontró ni una pista más! Así que decidió cerrar el caso. Las
tres viudas (Carla, Teresa y Lala) quedaron disgustadas por esto, por lo cual
decidieron investigar ellas mismas. Se dirigieron al patio (lugar donde había
sucedido el crimen) y se quedaron allí por más de dos horas; en un momento Lala
se dio cuenta de algo.
-¡Chicas! Las cámaras
de seguridad, no se fijaron en ellas- Dijo muy alterada Lala.
-¿Cómo qué no? En una
investigación, eso no puede faltar- Contestó muy irritada Teresa.
Las tres mujeres
decidieron ir a buscar las grabaciones de ese mismo día, para ver lo que
realmente había sucedido. Llegaron a la oficina del conserje, le pidieron las
grabaciones pero al buscarlas, estas no estaban… ¡Alguien las había robado! Eso
quería decir, que podía existir un crimen. Decidieron investigar sobre sus
esposos, y se encontraron con que ellos formaban parte de una organización de
tráfico de drogas… ¡No podían creerlo! Sus amados esposos traficantes y de
drogas, ¡era imposible imaginarse! Pero, más allá de eso ¿Por qué los habían
matado? ¿Que habían hecho ellos? Esas eran las preguntas que se hacían una y
otra vez, por lo que decidieron averiguar el porqué de todo esto. Por separado,
cada una investigó a su esposo, sus antecedentes, todo lo que pudiera
delatarlos. Carla encontró una dirección, Teresa un teléfono y Lala unos
papeles que estaban firmados por ellos. Decidieron empezar por llamar a ese
número pero lamentablemente no les contestaron por lo que fueron a esa
dirección, esta se encontraba en las afueras de la ciudad en un edificio viejo
y muy arruinado. Ellas tenían mucho miedo, pero se atrevieron a entrar igual
¡Querían descubrir lo que había pasado! Cuando ya estaban adentro se
encontraron con un hombre que les preguntó qué hacían allí, asustadas corrieron
a la puerta de salida pero ahí les apareció otro hombre amenazándolas con una
pistola. Lala logró escapar y avisar a la policía por lo que ésta llegó
rápidamente, salvó a Teresa y a Carla y arrestó a esos dos hombres que luego,
en la sala de interrogaciones dijeron toda la verdad…
Martín, el Tano y
Gustavo formaban parte de una organización que traficaba drogas, ellos fueron
engañados por los jefes de la organización, por lo cual quisieron delatarlos.
Por esta razón, la organización envió a dos asesinos para que se encargaran del
tema, borraron toda la evidencia y luego escaparon de la escena del crimen.
La policía se encargó
de poner preso a los culpables y desmantelar esta organización. Sin embargo,
había algo que a Teresa no le cerraba, las huellas de perro que habían
encontrado sobre el vidrio, ¿Cómo habían llegado hasta allí? Así que, decidió investigar sobre ellas… Descubrió
que los encargados del crimen las habían utilizado para poder ocultar sus
propias huellas y que no los incriminen. Gracias a esto, el caso pudo cerrarse
por completo y ya no había nada de que preocuparse.
Clara Cherry
ResponderEliminarEl texto me pareció muy bueno por el buen uso del vocabulario y los diálogos. Me gustó la idea de someter a un perro en el caso y las investigaciones que se llevaron a cabo.
Mi calificación es: Muy Bien.
Párrafo Intervenido: 4
Pero, era imposible… ¿Un perro era el culpable de estas tres muertes? Las tres viudas y Maru estaban muy confundidas, ¡era imposible que un perro pueda matar a tres personas! Entonces Maru siguió con la investigación, pero no encontró resultado alguno. Así que decidió cerrar el caso. Las tres viudas quedaron disconformes con esa decisión, por lo que tomaron el papel de investigadoras ellas mismas. Se dirigieron al patio y estuvieron allí por más de dos horas, buscando y buscando. Pero en un momento, Lala se dio cuenta de algo. Cómo no se les hubiera ocurrido antes, algo que ya formaba parte de sus vidas. Rodeadas de cámaras de seguridad, que funcionaban las veinticuatro horas del día. Esa podía ser su llave maestra.