Brenda Locher
Desde chiquitos
Romina y yo somos mejores amigos, nos encanta pasar el tiempo juntos, le
contamos al otro lo que nos pasa, hacemos aventuras y cosas que no se
deben.
Como siempre íbamos
para todos lados juntos nos hicimos grades amigos para toda la vida.
Vivíamos los dos en
Altos de la Cascada ,
un country, siempre veíamos cosas raras en
las familias vecinas, se escuchaban discusiones, peleas, retos, charlas
importantes y organizaciones para el tenis o el burako.
Un jueves mi papá, el
Tano y Gustavo se juntaron a cenar. Todos los jueves hacían lo mismo, bebían,
jugaban a las cartas, hablaban de negocios o deportes.
Este no fue un Jueves
como cualquier otro. Sucedió algo inesperado Romina y yo vimos todo.
Esa noche, el Tano
propuso una idea que asombró a los tres amigos. Esta idea se basaba en la
muerte de ellos pero por suicidio.
Nadie creía que el
Tano haya propuesto una idea tan loca
como esa, ninguno quería morir tan joven y dejar a tosa su familia y menos una
vida como la que llevaban.
Esa noche mi papá
llegó enojado, sin ganas de nada a casa. Mamá no entendía por qué, pero Romina
y yo íbamos a descubrirlo.
Se nos ocurrieron
varias ideas, una de ellas fue que se habían peleado porque habían perdido la
partida de truco, mi papá nunca pierde,
Otra idea fue que
estaba cansado o estaba muy ebrio, ya eran las 4 de la mañana.
Pero nada de eso
parecía ser porque, en la casa del Tano, los demás seguían bebiendo y
escuhcando música en el patio, afuera de la
casa.
Estuvimos toda la
noche descifrando el porqué mi papá estaba así, por eso decidimos treparnos a
un árbol y con una cámara grabar la casa del Tano y lo que sucedía.
Nos queríamos morir
cuando nos enteramos de la verdad. Los tres estaban muertos, flotando, pálidos
y sin vida en toda la pileta. Todavía se escuchaba la música y se veían tres
copas paradas al lado de la piscina y un
cable que estaba hundido en la piscina.
Cuando le contamos a
papá lo que habíamos visto y de lo que nos habíamos enterado, enseguida se puso
a llorar y agarró una agenda que tenía todos los recuerdos con sus amigos que
hoy ya no estaban.
Mi papá nos contó
todo lo que sabía sobre lo que había pasado, nunca paró de llorar y de tener
esa agenda en sus manos.
Nos dijo que el Tano
había estado hablando con Alfredo Insua sobre unos seguros de vida que le quedarían
a la familia cuando murieran. Entonces al Tano se le ocurrió
que si tres personas
amigas se morían en un mismo sitio, todas en el mismo lugar, sería un suicidio
y así sus familias podrían cobrar este seguro, que les aseguraría la clase de
vida que llevaban hasta ese momento. Mi papá no podía creer la terrible idea,
entonces discutió por horas con el Tano y volvió a casa enojado.
Cuando nos enteramos
de todo lo que había pasado decidimos contarles a las Viudas, lo que había
sucedió con la muerte de sus esposos. Mi mamá organizó una cena el siguiente jueves
para esta charla.
En ella estaban
Teresa, la esposa del Tano y Carla, la esposa de Gustavo cuando le contamos
la historia, ellas estaban destruidas
por dentro, pero al final agradecían lo que sus esposos habían hecho por ellas
y por su familia.
La charla duró 5
horas, papá no podía expresar todo sus sentimientos y cortaba la historia a la
mitad, papá también estaba destruido, cuando la cena terminó decidieron cuando
sería el entierro. Para esto se designó el jueves 20 de octubre de 2005.
Ese día en el
entierro, todas las familias de La
Cascada están allí también se encontraban los padres del Tano
y la mamá de Gustavo. Todos los compañeros de trabajo y de tenis tambien
estaban alli. Fue muy triste para todos ver los dos ataúdes enterrados en la tierra, pero ya no se podia
hacer nada, no podíamos volver el tiempo
atrás.
Luego de 6 meses todo
volvió a la normalidad en La
Cascada , ya nadie se acordaba de esa muerte, solo mi papa se
acordaba, e iba todos los dias al cementerio a llevar flores nuevas.
Esta excelente el cuento me gusto mucho. Aunque le cambiaria el parrafo que se refiere:
ResponderEliminar"En ella estaban Teresa, la esposa del Tano y Carla, la esposa de Gustavo cuando le contamos la historia, ellas estaban destruidas por dentro, pero al final agradecían lo que sus esposos habían hecho por ellas y por su familia"
Le pondria que no estaban agradecidos por lo que habian hecho y que estaban demasiado sorprendidas.
Muy buen comentario ¿quién lo hizo?
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