Victoria Gómez Viñao
La cruda verdad.
Algo no
me cerraba. No creía posible la idea de que mi marido muriera de tal forma. El
Tano me lo matase un accidente tan
tonto. No era lo primero que me sorprendía de él, era un hombre tan
impredecible, pero no estúpido, no creía el cuento del “accidente doméstico”.
Ahora que lo pensaba, no era lo primero raro en los últimos tiempos. Cada vez
que le alcanzaba su maletín estaba más liviano, cada vez lo veía más pensativo
y menos charlatán. Todas las tardes, yo arreglaba el jardín, plantaba una flor,
o me ocupaba de los arbustos, él siempre antes de irse se detenía a mirarme
unos segundos y partía al trabajo, pero no, en el último tiempo no se detenía,
solo marchaba rápido como si algo le ocupara la mente y estuviera muy apurado.
Ese no era el Tano de siempre, el solía ser más relajado, más como si todo
estuviera a su alcance y disposición. Decididamente iba a investigar más aquel
incidente, no encajaba del todo. El Tano más inteligente, Gustavo más
detallista y Martín más cuidadoso. ¿Y Ronie? ¿Por qué no se encontraba allí?
¿Allí como todos los jueves? ¿Se habrán peleado? ¿Por qué? Muchas preguntas y
pocas respuestas. No me imaginaba yo siendo tan solo una paisajista resolviendo
todo, pero siempre me caractericé por querer saber bien las cosas.
Me
dirigí hacia la casa de los Guevara, lo primero que quería saber era porqué se
había ido Ronie esa noche. Desde afuera la casa se veía deshabitada, las luces
estaban apagadas, no como siempre que se hallaban prendidas por la noche.
Golpeteé la puerta unas tres veces, cuando noté que nadie me abría golpeé dos
veces más. Me resigné a entender que no estaban, y llamé por teléfono a la
inmobiliaria de Virginia, supuse que se hallaban allí. Un tono, dos tonos,
tres, atendió Carla.
-Inmobiliaria
Altos de la Cascada-
-Sí,
Carla, soy Teresa Scaglia, ¿No estará Virginia por ahí?-
-No,
Virginia no viene a trabajar desde un par de días-
-Pero,
¿No te dijo nada?-
-No,
solo dejó de venir, si sabés algo de ella, por favor decile que si esto es una
renuncia me traiga al menos las carpetas de las viviendas-
-Sí, no
te hagas drama si hablo con ella le digo-
Me
despedí de Carla, todo me resultaba muy extraño, ¿Desde cuando Virginia no
trabajaba más?, ¿Dónde estaban los Guevara? Decidí ir hablar con el guardia de
la entrada, tal vez él los había visto salir o entrar al barrio.
-Una
consulta, ¿No ha visto usted a los Guevara salir o ingresar a los Altos?-
-Señora
Scaglia, sí, hoy es jueves, el… martes si no me equivoco salieron, desde
entonces no los he visto volver, la pareja, el hijo y los acompañaba la hija
mayor de los Andrade-
-Ah, y
¿Ella volvió?-
-Sí,
volvió al día siguiente con su madre-
Agradecí
al guardia y me marché dubitativa, ¿A dónde habían marchado los Guevara? Tal
vez los Andrade sabían algo. ¿Por qué Ramona se iría con ellos si Mariana no la
deja juntarse con Juani desde el accidente? No podía soportar el hecho de no
entender todas estas cosas y encaminé hacia lo de los Andrade.
-¿Sabés
a dónde fueron los Guevara?- pregunté a
Mariana.
-No, no
sé nada de ellos hace días- respondió.
-Tengo
entendido que se fueron, el martes creo, con Ramona…-
-Romina.
Y sí, se fueron con mi hija, sin consultarme nada primero, por supuesto fui a
buscarla y me la traje para aquí al instante-
-¿Y por
qué se fueron?-
-Porque
no, no sé, habrán tenido ganas de cambiar de aire-
-Pero
irse así de la nada, ¿No te parece sospechoso?-
Al
parecer incomodé a Mariana con mi pregunta, pude notar que se puso nerviosa.
-Vamos
Mariana, sé que sabés algo, sé que hay algo raro en todo el asunto del accidente, de las
muertes en la piscina, de que los Guevara se hayan ido, de todo-
-Está
bien, voy a decirte la verdad, yo me enteré ayer por Romina, quería decírtelo
en serio, pero es mejor que no salga a la luz, por tu bien-
Mariana
me lo dijo. Me dijo lo que muchos temían decirme, la cruda verdad. No podía
creerlo, no QUERÍA creerlo. ¿Suicidio? ¿Esa fue la idea del Tano? Me
sorprendía, pero no tanto, mi esposo siempre había soñado con morir en la
gloria antes que vivir en la mediocridad. ¿Por qué no me había contado del
cambio de trabajo? Tal vez podríamos haber buscado otro. Supongo que por
orgullo. Los Guevara habían huido y seguramente por eso. Y seguro me veían a mí
como la pobre Teresa Scaglia cuyo marido se mató y a sus dos amigos los
arrastró con él. Lo único que espero de todo esto es que no se revele la
verdad, sino no cobraré el seguro y todo habrá sido en vano.
Muy bien. El relato esta muy bueno, pero podría ser más detallista, o algunas partes podrían estar más desarrolladas.
ResponderEliminar"Agradecí al guardia y me marché dubitativa, ¿A dónde habían marchado los Guevara? Tal vez los Andrade sabían algo. ¿Por qué Ramona se iría con ellos si Mariana no la deja juntarse con Juani desde el accidente? No podía soportar el hecho de no entender todas estas cosas y encaminé hacia lo de los Andrade."
Agradecí al guardia y me marché pensando… ¿En donde se encontrarán los Guevara? ¿Qué hacía Ramona con ellos? ¡Era todo muy raro! No lograba entender que pasaba, así que decidí ir a lo de los Andrade, capaz que ellos sabían algo o Ramona tal vez.
Valentina Quiroga