miércoles, 4 de julio de 2012


Mariaanaaaaaaaaa

                                               La historia de mi marido
Recuerdo ese día como si fuera ayer, todo parecía normal, al llegar a mi casa y ver los  autos de Gustavo y Martin. Horas después me di cuenta que no todo era normal, que eran las cuatro de la mañana y los autos seguían allí, que no había nadie adentro y las luces de la pileta estaban cortadas, aún así todo parecía muy calmado. Al otro día me entere de todo y no lo podía creer, no podía creer que el padre de mis hijos haya hecho algo como eso. Él siempre fue un hombre que trataba ser firme, correcto y siempre obtenía lo que quería, pero esto no siempre fue así, cuando se desvinculó de su trabajo cambió su manera de ser y de pensar, creo que eso fue lo que lo hizo llegar a donde llegó.
Cuando contraté un mago para su cumpleaños, cuando recién habíamos llegado a La Cascada, me di cuenta que no le gustaban las sorpresas por más que tengan la mejor intención del mundo. Sin embargo lo que hizo fue más que una sorpresa para mí, fue una decepción, que a la vez fue un orgullo en cierta manera, porque él nunca había hecho algo que me haga sentir orgullosa de ser su mujer hasta ese momento. Aún después de esto sigo creyendo que el siempre tuvo lo que quiso hasta que se fue de su trabajo, en ese momento las cosas cambiaron brutalmente y comenzó a tomar las decisiones de manera distinta a como lo hubiera hecho si seguía con empleo.
Pensando me di cuenta que lo que hizo también tuvo que ver con lo que pasaba  en el país en ese momento, la verdad que yo no sabía nada sobre el tema hasta después de ver su cadáver hundido en la pileta junto con Gustavo y Martin. Entonces me di cuenta que el país estaba sufriendo una gran crisis y probablemente por eso mi esposo no tenía trabajo.
Una de las cosas que no entendí antes y no entiendo ahora es porque no pensó que teníamos dos hijos a quienes cuidar y que ahora lo tengo que hacer sola, sin siquiera un poco de ayuda, y ellos tienen que arreglárselas mejor, al no tener un padre que los acompañe.
Nosotros nunca tuvimos mucha comunicación, siempre nos peleábamos a causa de su mal humor o sus respuestas cortantes, pero aún así nos entendíamos bastante bien. Cada uno había podido adaptarse a las características del otro, yo era muy alterada y enérgica, y él era muy estructurado y enojón.
Una vez me encontré con el vecino, Ronie, después de hablar un poco me dijo que mi esposo estaba pensando cosas muy extrañas, pero no me dijo nada más y se fue dejándome con la intriga de saber qué pasaba.
Ronie nos juntó a las tres viudas y nos contó lo que había ocurrido esa noche cuando encontré a mi esposo y sus amigos muertos en la pileta, y que no había sido un asesinato. Mi esposo, al no tener trabajo y haberse enterado de cómo estaba el país, recurrió al uso de un seguro de vida, y provocó un “accidente” para que yo lo cobrara. Primero se metieron a la pileta con el equipo de música prendido y nadaron un rato, luego el tano tiro el cable del alargue produciendo que los tres se electrocutaran ya que mi esposo había desactivado el disyuntor. Al saber que fue un suicidio, me enorgulleció saber que mi esposo se suicido para que no pase hambre ni frío, y para que pueda mantener mi vida como estaba por lo menos un tiempo más.

1 comentario:

  1. Aunque lo haya encontrado muy parecido al libro me gusto. Me pareció que faltaron comas y en algunas partes del mismo me encontré en confusión. Mi nota es: Bien +.

    Párrafo intervenido:3

    "Nunca comprenderé que paso por su cabeza en el momento que tomo tan terrible decisión. No pensó en nuestros hijos ni en mi, ¿cómo cree que podremos salir adelante sin él? ¿Nunca pensó que necesitaríamos un poco de ayuda? Simplemente no pensó."
    Julia Giménez

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