Kage
Bunshin
La
cascada… un lindo barrio, sí, pero a primera vista. Hace unos años, yo era un
periodista... uno que odiaba su vida, bueno, ¿por qué habría de querer mi vida
si, aparte de no tener esposa o hijos, mi empleo era un desastre? Con suerte me
alcanzaba para fin de mes. En esos tiempos necesitaba plata, venía atrasado con
unos meses de alquiler y mi jefe me dijo que si no encontraba una buena noticia
o un buen artículo me iba a despedir. En ese momento me pregunté "¿Y
ahora?¿Qué voy a hacer?". Decidí que era el momento para hacer algo con mi
vida.. todo o nada. Le aseguré a mi jefe que iba a tener la mejor noticia del
mundo, y que si no lograba conseguirla, renunciaba. Ése mismo día, cuando salí
del trabajo, leí una publicación en el diario del barrio "Altos de la
Cascada". En el mismo se decía que este barrio privado tenía la mejor
seguridad y el mejor confort, dudé. Seguí leyendo y repetía muchas veces sobre
la seguridad, también decía que aseguraban al cien por cien que allí uno podría
vivir tranquilo, sin preocupaciones y sin miedo a nada. Decidí visitarlo.
Yendo al
country, me crucé con un viejo amigo de la infancia. Él, junto con otro amigo
más, éramos los mejores amigos en la universidad. Le pregunté cómo andaba,
"Bien" me dijo. Luego de unos minutos de charla me habló de Gustavo
Masotta, nuestro otro amigo. Me dijo que la vida le iba bien, que se había
casado y tenía una casa en un barrio privado. Me llamó la atención, le pregunté
si por casualidad no sabía el nombre del barrio. "Si, Altos de la Cascada",
por un momento no supe si había sido el destino o simplemente suerte. Me
despedí y seguí el viaje.
Al llegar
al country me preguntaron hacia dónde me dirigía. Le respondí que a la casa de
Gustavo. Lo llamaron para preguntarle si podía pasar y él dijo que sí. Entré y
fui derecho a su casa. Me recibió con su esposa, Carla. Luego de unas horas de
charla le pregunté cómo era el barrio. El hacía solo unos días que se había
mudado, pero me dijo que era bastante bueno y tranquilo. Le pedí que me
encuentre alguna casa en alquiler o algún lugar donde dormir ya que quería
hacer un artículo periodístico sobre el barrio, y me dijo que me podía quedar
en su garaje, ya que momentáneamente no lo usaban. Me prestaron una cama y allí
me instalé.
Al día
siguiente, alrededor de las 9.30 ya estaba despierto, fui a un café, desayuné,
y crucé a la cancha de tenis. Allí estaba Gustavo, jugando al tenis con otra
persona así que me acerqué para ver el partido. Gustavo ganó, cuando terminó le
pregunté quién era su amigo, y me dijo que lo acababa de conocer, se llamaba
Tano Scaglia, un importante señor del barrio. Se lo había presentado Virginia
Guevara, una chica de la inmobiliaria. El Tano le ofreció a Gustavo ser dúo de
tenis y jugar todos los sábados a las 10am, Gustavo aceptó y lo acompañé a su
casa. Mientras cenábamos, le contó a Carla sobre su día, y después de una larga
charla le propuso que se inscriba en Bellas Artes, que era un buen lugar para
hacer amigas, y ella aceptó.
Luego de
una semana corriente y sin poder escribir mucho en mi artículo, decidí ir a
hablar con Gustavo y ver si me podía recomendar algo. Cuando bajaba, vi llegar
a Carla. Eran pasadas las 7 y ella estaba llegando, la verdad que me pareció
raro porque siempre llega antes de las 5, pero parece que había tenido un largo
día de trabajo. Gustavo estaba sentado con un whisky, cuando Carla lo fue a
saludar el la golpeó. La verdad que me sorprendí mucho porque creía a Gustavo
incapaz de hacer eso. Bajé rápidamente y me encontré a Carla, hablé con ella y
me pidió que no dijera nada, que justo estaba por ir a la inmobiliaria de
Virginia para contarle lo que le había pasado y pedir ayuda. Desde ése momento
empecé a seguir a Gustavo a todos lados. Los primeros días actuó normal,
excepto un día que pasó la línea. Sacó un cuchillo y amenazó a Carla. Salí
corriendo, entré, lo traté de detener y, aunque hice lo que pude, la lastimó.
Le cortó el brazo derecho, así que agarré una olla y le pegué en la cabeza,
desmayándolo. Carla se empezó a quedar junto a mi en un departamento que nos
consiguió Virginia dentro de La Cascada, aunque igual seguí espiando a Gustavo.
Uno de
esos días, vi que Gustavo salía de su casa, así que decidí seguirlo, estaba
yendo a la casa del Tano con Martín Urovich y Ronie Guevara, el esposo de
Virginia. Cuando estaban en lo del Tano, se pusieron a escuchar música y jugar
a las cartas. Martín no apostaba porque no quería perder más plata, estaba
pasando una crisis económica y no tenía ganas de perder más dinero. Entre
charla y charla, Martin dijo que había tenido la idea de suicidarse. El Tano le
preguntó por qué ya no quería hacerlo, y él le dijo que había cambiado de
opinión, ya que no quería perder a su familia y le parecía tonto suicidarse. El
Tano se enojó y le dijo que era un tarado al no suicidarse, ya que si se moría
le dejaría una buena cantidad de plata a la familia por el seguro de vida.
Martín le dijo que se tranquilice, y el Tano se enojó aún más, sacó un cuchillo
y lo amenazó. Ronie lo trató de detener, pero éste le clavó el cuchillo en el
estómago y tiró el cadáver al agua. Martín y Gustavo seguían en el agua, así
que el Tano agarró el equipo de música y lo tiró a la pileta. Gustavo alcanzó a
salir de la pileta, así que agarró al Tano y lo tiró junto con Martín y Ronie,
donde murió electrocutado al igual que sus compañeros. En ése instante llegó la
esposa del Tano, Teresa, y lo empujó a Gustavo, asesinándolo al instante. El
corazón me empezó a latir como loco, me puse nervioso, empecé a temblar, llamé
a la policía y les dije lo que sucedió. Vinieron, encerraron a Teresa y
enterraron los cuerpos.
Desde ése
día "La cascada" no volvió a ser el mismo barrio lleno de seguridad.
Por mi parte hice el artículo y me ascendieron, ahora la persona que era mi
jefe trabaja para mí, tengo esposa y 2 hijos.
4 Personas
muertas y una encerrada, solo por problemas económicos... espero que no vuelva
a pasar algo como esto en ningún barrio, ya que no tiene nada de sentido morir
así. Que en paz descansen.
¡Muy bien! Me gustó mucho que hayas inventado un nuevo personaje y que éste tenga que ver con los personajes originales de la novela. También me gustó el final, pero le hubiera puesto más detalle, lo hubiera alargado un poco más.
ResponderEliminarCorrección párrafo numero 2:
Yendo al country, me crucé con un viejo amigo de la infancia. Él, junto con otro más, éramos mejores amigos en la universidad. Le pregunté cómo andaba, "Bien" me dijo. Luego de unos minutos hablando siempre de lo usual, la vida, la familia, cosa que traté de evitar, me habló de Gustavo Masotta, nuestro otro amigo. Me dijo que le iba bien, que se había casado y tenía una casa en un barrio privado. Me llamó la atención, y le pregunté si por casualidad sabía, si el nombre del bario era el mismo al cual yo estaba tan intrigado por conocer y por hacer una gran noticia. "Si, Altos de la Cascada", por un momento no supe si había sido el destino o simplemente coincidencia. Me despedí y seguí el viaje.”
Mercedes Gonzalez