miércoles, 4 de julio de 2012


Brenda Locher
Desde chiquitos Romina y yo somos mejores amigos, nos encanta pasar el tiempo juntos, le contamos al otro lo que nos pasa, hacemos aventuras y cosas que no se deben.      
Como siempre íbamos para todos lados juntos nos hicimos grades amigos para toda la vida.
Vivíamos los dos en Altos de la Cascada, un country, siempre veíamos cosas raras en  las familias vecinas, se escuchaban discusiones, peleas, retos, charlas importantes y organizaciones para el tenis o el burako.
Un jueves mi papá, el Tano y Gustavo se juntaron a cenar. Todos los jueves hacían lo mismo, bebían, jugaban a las cartas, hablaban de negocios o deportes.
Este no fue un Jueves como cualquier otro. Sucedió algo inesperado Romina y yo vimos todo.
Esa noche, el Tano propuso una idea que asombró a los tres amigos. Esta idea se basaba en la muerte de ellos pero por suicidio.
Nadie creía que el Tano  haya propuesto una idea tan loca como esa, ninguno quería morir tan joven y dejar a tosa su familia y menos una vida como la que llevaban.
Esa noche mi papá llegó enojado, sin ganas de nada a casa. Mamá no entendía por qué, pero Romina y yo íbamos a descubrirlo.
Se nos ocurrieron varias ideas, una de ellas fue que se habían peleado porque habían perdido la partida de truco, mi papá nunca pierde,
Otra idea fue que estaba cansado o estaba muy ebrio, ya eran las 4 de la mañana.
Pero nada de eso parecía ser porque, en la casa del Tano, los demás seguían bebiendo y escuhcando música en el patio, afuera de la  casa.
Estuvimos toda la noche descifrando el porqué mi papá estaba así, por eso decidimos treparnos a un árbol y con una cámara grabar la casa del Tano y lo que sucedía.
Nos queríamos morir cuando nos enteramos de la verdad. Los tres estaban muertos, flotando, pálidos y sin vida en toda la pileta. Todavía se escuchaba la música y se veían tres copas paradas al lado de la piscina  y un cable que estaba hundido en la piscina.
Cuando le contamos a papá lo que habíamos visto y de lo que nos habíamos enterado, enseguida se puso a llorar y agarró una agenda que tenía todos los recuerdos con sus amigos que hoy ya no estaban.
Mi papá nos contó todo lo que sabía sobre lo que había pasado, nunca paró de llorar y de tener esa agenda en sus manos.
Nos dijo que el Tano había estado hablando con Alfredo Insua sobre unos seguros de vida que le quedarían a la familia cuando murieran. Entonces al Tano se le ocurrió
que si tres personas amigas se morían en un mismo sitio, todas en el mismo lugar, sería un suicidio y así sus familias podrían cobrar este seguro, que les aseguraría la clase de vida que llevaban hasta ese momento. Mi papá no podía creer la terrible idea, entonces discutió por horas con el Tano y volvió a casa enojado.
Cuando nos enteramos de todo lo que había pasado decidimos contarles a las Viudas, lo que había sucedió con la muerte de sus esposos. Mi mamá organizó una cena el siguiente jueves para esta charla.
En ella estaban Teresa, la esposa del Tano y Carla, la esposa de Gustavo cuando le contamos la  historia, ellas estaban destruidas por dentro, pero al final agradecían lo que sus esposos habían hecho por ellas y por su familia.
La charla duró 5 horas, papá no podía expresar todo sus sentimientos y cortaba la historia a la mitad, papá también estaba destruido, cuando la cena terminó decidieron cuando sería el entierro. Para esto se designó el jueves 20 de octubre de 2005.
Ese día en el entierro, todas las familias de La Cascada están allí también se encontraban los padres del Tano y la mamá de Gustavo. Todos los compañeros de trabajo y de tenis tambien estaban alli. Fue muy triste para todos ver los dos ataúdes  enterrados en la tierra, pero ya no se podia hacer nada, no  podíamos volver el tiempo atrás.
Luego de 6 meses todo volvió a la normalidad en La Cascada, ya nadie se acordaba de esa muerte, solo mi papa se acordaba, e iba todos los dias al cementerio a llevar flores nuevas.

2 comentarios:

  1. Esta excelente el cuento me gusto mucho. Aunque le cambiaria el parrafo que se refiere:

    "En ella estaban Teresa, la esposa del Tano y Carla, la esposa de Gustavo cuando le contamos la historia, ellas estaban destruidas por dentro, pero al final agradecían lo que sus esposos habían hecho por ellas y por su familia"

    Le pondria que no estaban agradecidos por lo que habian hecho y que estaban demasiado sorprendidas.

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  2. Muy buen comentario ¿quién lo hizo?

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