Querida gente de Puente Viejo:
Hoy como habitante de este mismo pueblo decido no callar más. Todos me conocerán como el fiel dueño del almacén, aquel, viejo, poco reluciente, que se encuentra a 2 cuadras de la plaza. Va siendo el único almacén de este pequeño lugar.
En fin, decidí callar más, no sé por qué se me dio por hacerlo hoy 25 de marzo, pero en fin. ¿Por qué callamos? No sé, todavía me pregunto por qué decidimos callar cuando encontramos los cadáveres, cuando desapareció el joven, cuando el comisario dijo: “acá no pasó nada”. No entiendo, como pudimos callar tanto. El joven, aquel viajero de barba larga, que iba de por medio a aquella peluquería, no recuerdo bien si era la de Melchor o la del otro muchacho, a quién se le desconfió, se le dudó y en muchos casos se lo culpó de la desaparición de él.
¿Será que tuvimos miedo? No lo sé, lo que sí sé es que yo junto a otras 6 personas más y un pequeño perro, que ladraba y ladraba, encontramos miles de cadáveres. Fue ahí donde realmente abrí los ojos y vi la cruda realidad en la que estábamos viviendo.
En fin, hoy dudo si hubiera preferido no ver esos miles de cadáveres ocultos, no aceptar lo que estábamos viviendo, y de darme cuenta que nuestros derechos no estaban siendo respetados.
Hoy quedan muchas dudas del viajero, de donde esta, porque se fue, o si realmente se fue o se lo llevaron.
Hoy solo sé que me quedan muchas dudas, las cuales, seguramente nunca voy a descubrir.
Macarena Barcos
Muy bueno!, yo aclararía un poco mejor lo del viajero. Nota: 2 (dos)
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