EL MISTERIO DEL PUENTE VIEJO
Se han encontrado muertos en un pueblo de Argentina, estos se hallaban cerca del puente viejo en las dunas de la playa. Aun no se ha podido investigar lo que ha ocurrido, y la falta de personas aumenta cada día.
En el año 1980 comencé una investigación en la Argentina en ese pueblo. Allí me hospede en una casa, cerca del centro en donde se podía ver todo lo que ocurría y así poder conocer personas que aportaran información sobre las personas desaparecidas.
Una mañana fresca, me levante muy temprano y caminé por la orilla del mar y al mediodía me dirigí hacia el almacén que se encontraba cerca de la casa. Cuando entré al almacén vi que se acercaba un muchacho muy raro y después de realizar mis compras decidí esperar para poder escuchar su conversación con el almacenero en una de las góndolas. El muchacho le pregunto si había una peluquería y el hombre le dijo que había dos en el Puente Viejo; pero que él le recomendaba la de Cervino.
Salí del almacén tan rápido pude para poder seguir a este muchacho hacia la peluquería y así poder observarlo más detalladamente.
El muchacho ingreso a la peluquería y pidió un corte raro; mientras Cervino hacia su trabajo apareció su mujer que era apodada la Francesa, ella se quedo mirándolo y luego se fue.
Al pasar los días note que el muchacho estaba viviendo en una carpa cerca del pueblo.
Cervino y la Francesa, según el relato del almacenero, venían de la ciudad y habían llegado el verano anterior. Cervino tenía título de peluquero y contaba con todo la tecnología en peluquería.
Todos los del pueblo estaban acostumbrados a no ver con frecuencia al muchacho en el almacén y cuando decidía aparecer hacia compras grandes como para quince días.
Pasaron unas semanas y las mujeres del pueblo decían en secretos que Nielsen había estado son la Francesa la noche anterior, según la viuda de Espinosa, porque desde su ventana los había escuchado en la carpa del muchacho.
Pasaron unos días y decidí hacer mi caminata habitual desde la playa hasta el Puente Viejo, pero fue en ese momento en que no pude ver a la Francesa en la peluquería y la carpa del muchacho se encontraba vacía. Es por eso que todos los del pueblo pensaban que habían huido juntos, pero a mí me parecía bastante extraño ya que la carpa del muchacho seguí allí. Fue en ese momento, que noté a la viuda de Espinosa muy pensativa tratando de aclarar sus dudas. Ella sospechaba de Cervino, en cambio yo y el almacenero no estábamos de acuerdo con sus ideas.
Un día estaba en el almacén charlando con unas cuantas personas cuando en un momento entra Cervino muy distraído al almacén. La viuda no dudó en preguntarle donde se encontraba la Francesa, pero el solo dijo que ella había ido a visitar a su padre porque estaba enfermo.
Transcurrió un mes aproximadamente desde la desaparición del muchacho y la Francesa.
Como hacía más de un mes que estaba en ese pueblo, decidí aceptar el empleo que me ofrecían en el almacén para poder contralar la mercadería. Cuando todas las tardes venía gente al almacén se escuchaban rumores de que Cervino era un criminal y que un asesino andaba suelto.
Todas dudaban de la historia de la Francesa que contaba Cervino.
Una mañana me levante temprano para hacer unas encuestas a las personas que pasaran por el almacén: para poder preguntar qué pensaban acerca de los desaparecidos. Es por eso que me enteré que la viuda estaba buscando con una pala los cadáveres de la Francesa y el muchacho en la playa y que un día los encontró.
Una tarde cálida de noviembre, la viuda y otras personas buscaron palas en el almacén y todos fuimos hacía los médanos del Puente Viejo.
El almacenero y yo íbamos cargando las palas y la viuda y un comisario iban delante de la caminata.
Allí en los médanos, todas las personas cavaban pero nadie encontraba nada. En este escalofriante lugar, había un perro que la viuda había visto comiendo una mano, este ladraba saltaba, fue entonces cuando el comisario encontró un cuerpo y todos se entusiasmaron porque tenían las esperanzas de encontrar a la Francesa. Pero en lugar de eso. Encontraron cientos de cuerpos.
Yo no había tocado la pala, solo estaba sentada. El comisario luego de ver esto, pidió que esperáramos allí mientras él iba al pueble y pedía instrucciones al pueblo.
El comisario volvió rápidamente y mientras anotaba nuestros nombres nos ordenó que desenterráramos a loa cadáveres.
Como no obtuve respuestas acerca de los cuerpos ni de los desaparecidos decidí volver a mi país esa misma noche.
Me despedí del almacenero, le dejé mi dirección así me mantenía informada acerca de lo que sucediera.
Una tarde lluviosa, recibí una carta de él. La abrí rápidamente y leí que la Francesa había regresado, porque su padre se había recuperado, pero también leí que del muchacho no se hablaba más y todos trataban de olvidarlo.
Sofía Garrido
Muy buen trabajo! Desde mi humilde opinión, habría que darle un toque para que no sea tan descriptivo y sí, más intenso, lo que pasó en ese pueblo fue grave. Nota: 2 (dos)
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