Edipo y Tiresias se encontraban en el castillo de este último, las paredes estaban tapizadas de azul Francia, había lámparas extrañas, bolas de cristal y en una mesa pequeña había imágenes u objetos simbólicos de los dioses.La vestimenta de Tiresias tenía distintas tonalidades de verde y la de Edipo variaba también en tonos azules. Estaban sentados en los extremos de una mesa de roble, cuatro sillas y en el medio de la mesa había una bola de cristal.
Tiresias:- Buenas tardes señor, en qué puedo ayudarlo-dijo impaciente.
Edipo:- (Entrando en escena) Estoy aquí ya que necesito con urgencia saber quién ha sido el culpable de la muerte del rey de Tebas.
Tiresias:- Sí señor, su respuesta tardará unos minutos-dijo temerosamente.
Edipo:- Me temo que no puedo pasar mucho tiempo aquí, ¿no puedes usar esa “bolita mágica”?-dijo con intriga.
Tiresias:- Con todo respeto señor, no creo que sea una “bolita mágica”, además lo mío es más real, yo trato de tener contacto personalmente con los espíritus del más allá-dijo orgullosamente.
Edipo:- ¿Estás seguro? , porque lo que veo yo en esta casucha de porquería son todas antigüedades y cosas inservibles-dijo fríamente.
(Tiresias comienza a murmurar unas palabras, y Edipo lo detiene con un fuerte empujón.)
Edipo:-¿Qué pasa, estás rezando o te estás aguantando las ganas de ir al baño? Ya me parecía, porque desde que entré estás tomando ese jugo de color caca que tiene un olor a caballo atropellado con un poco de orina de gato.- (Furioso, se levanta y se dirige hacia la puerta).
Tiresias:-Nadie hasta ahora había tenido la osadía de preguntarme que contenía mi vaso, y la verdad es que está hecho con mis ingredientes propios, es una receta casera… igual le corrijo, no es orina de gato, es orina de humano.- (responde riéndose).
Edipo:- No, no quiero escuchar sus locuras, porque me parece que todo esto es una tontería y he sido engañado por un viejo que se cree Merlín.- (Le toma el brazo fuertemente)
Tiresias:-Muy bien, esto es voluntario, usted no está obligado a escucharme- dijo pacíficamente- pero pagará las consecuencias por lo dicho.
Edipo:-Me comprometo a escuchar hasta la última palabra que salga de su boca.
(Tiresias respiró profundamente, se puso en una posición muy extraña sobre la mesa, colocando sus pies sobres su cabeza y con un cigarro entre sus dientes.)
Edipo:- Bueno, ahora dejó de hablar pero sigue con las actitudes raras, pareciera que su cara tiene forma de rata callejera y sus pies huelen tan mal que siento salir de mis ojos la orina que bebió.
Tiresias:- (con una sonrisa tímida sigue concentrado en su meditación).
Edipo:- Nada es tan simple como creía, se está tardando demasiado y malgasta mi tiempo cuando tengo asuntos más importantes que resolver.
Tiresias:- (Con un grito profundo) ¡Me he conectado con ellos!-dijo alzando sus manos en alto- con él más específicamente.
Edipo:- Me alegro, ya era hora de que esto terminara, ahora dígame quién es el asesino.
Tiresias:- El hombre que ha asesinado al rey de Tebas ha sido… ha sido… ha sido.-murmuró tartamudeando.
Edipo:- Dígalo de una vez, ¿O acaso ahora se volvió tartamudo además de loco?- (dijo refunfuñando).
Tiresias:- No, en realidad soy tartamudo, pero lo disimulo bastante ¿no?- (tomándole el pelo).
Edipo:- Señor, estoy acá para que me diga lo sucedido, no para que me cuente su vida- (refunfuña).
Tiresias:- No le conté mi vida, solo le respondí lo que usted me preguntó, mi vida es mi vida, la suya es la suya, para qué mezclar mi vida con la suya si usted cree que mi vida son locuras.
Edipo:- A ver… mi vida, su vida, la vida, no me interesa, yo quiero saber quién mató al rey.- (reclamó enfurecido).
Tiresias:- Antes me habló de mi vida y ahora me dice que no le interesa. Al final no se pone de acuerdo usted.
Edipo:- ¡No me interesa nada, solo quiero saber quién mato al ex rey!-(gritó rojo de bronca).
Tiresias:- Mi amigo espíritu dice que usted lo sabe mejor que nadie, que solo debe pensar en el día que llegó a este lugar, él lo sabe mejor que nadie, ya que es tu padre.- (responde calmadamente)
Edipo:- ¡Definitivamente esto fue una pérdida de tiempo, usted no es más que viejo loco, tartamudo y que se cree un mago genio!- (exclamó con furia).
(Edipo abandona el castillo, rojo de rabia. Al llegar a su hogar, sin saber por qué, recuerda lo que el viejo le había dicho y lo pensó durante el resto del día.
A la noche, tuvo un sueño un tanto raro que involucraba lo antes dicho, y al despertarse pudo entender lo que el viejo le había querido decir).
Creo que podría ser más creativo, con un poco más de humor tal vez. BUENO 1(uno)
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