Sentados en la cama marido y mujer, Mario y Ester, discuten sobre su futuro. Son las diez de la noche y ella está tratando de leer un libro mientras él trata, por décima vez en la semana, de convencerla de tener un hijo. Ella suspira y le dice que no, él hace una mueca y vuelve a intentarlo. Ester trata de evitarlo, pero no puede. Cansada de tanta charla, decide hablar con su marido.
Ester: -(Deja su libro a un lado y suspira por lo que está a punto de hacer.)-Mario.
Mario: -(Ya entusiasmado, mira a su mujer con ojos esperanzados.)-¿Sí?
Ester: -(Con ironía)-¿Viste que vos comentaste como al pasar que querés tener un hijo?
Mario: -(Sin poder contener más su ansiedad)-Ajá…
Ester: -Bueno, no quiero. (Mario, decepcionado, hace pucheros.) Pará, pará. Quiero que escuchés por qué (Cierra los ojos como para darse valor). Bueno, primero, es mi cuerpo el que va a crecer hasta parecer el de tu mamá. Segundo, voy a ser yo la que va a tener que soportar el dolor y la panzota nueve meses. Tercero…
Mario: -(La interrumpe, con ternura en los ojos)-Pero yo te voy a amar igual mi amor.
Ester: -(Exasperada, abre la boca para seguir argumentado su postura, pero de pronto la cierra. Se le acaba de ocurrir una idea mejor que discutir. Sonríe apenas, y toma la mano de Mario.)-Está bien, pero cr...
Mario: -(Saltando de la cama al piso y poniéndose a bailar raro.)-¿Está bien? ¿Dijiste está bien? ¡Sííííí! (Cantando muy desafinado.) Voy a ser padre, voy a ser padre…
Ester: -(Alza los brazos y pone los ojos en blanco. En voz baja, para ella)-¿Con éste un hijo? ¡Ni loca!
Mario: -(Sentándose otra vez en su cama.)-¿Dijiste algo mi amor?
Ester: -(Poniendo cara de inocente.)-¿Yo? No, no. Para nada. Bueno, te voy a contar lo que estoy tratando de decirte hace media hora. ¿Viste que a vos te encanta la literatura griega? Y que por tus raíces griegas (Añade una risita para implicar que en realidad no es así, pero deja que su marido siga con sus ideas) creés en todos ellos…
Mario: -Y me gusta mucho el yogurt
Ester: -Ajá, bueno me parece que hay uno que habla sobre los hijos… (Se acomoda para contar su relato) había una vez un rey poderoso y muy musculoso llamado Layo y…
Mario: -¡Ah, es como si me estuvieras describiendo! Amor, ¿no se puede llamar Súper Mario? ¡Queda re gracioso!, ¡es como el nombre del personaje de mi jueguito de la Wii y a la vez se refiere a mi impactante yo!, es muy bueno.
Ester: -¡Ufffff, pero sí mi amor, SOS igualito! ¡Los dos tienen… tienen… un físico! (Voltea y hace un gesto de negación con la cabeza), bueno que se llame como quieras, no me interrumpas, estoy inspirada. Bueno, la cosa es que este rey…
Mario: -Súper Mario.
Ester: -(Lo mira como diciéndole que cierre la boca) si, Súper Mario y su hermosa e inigualable esposa Esterious…
Mario: -Me parece que ese nombre te lo acabas de inventar porque se parece a tu nombre...
Ester: -Existe tanto como Súper Mario, ahora dejame contarte la historia, ¡Cerrá el pico! Bueno, Esterious dio a luz a un pequeño bebé al que llamó Ramón Junior. La cosa se complica cuando el oráculo de Delfos…
Mario: -Pfff oráculo (en voz baja y conteniendo una risa infantil) ¡Ora-Culo!
Ester: -Shhh, éste le dice que su hijo lo va a matar y va a desposar a su mujer quedándose con su reino, entonces le dice a un súbdito que lo mate. Sin embrago, éste siente lástima, lo ata de los pies y lo cuelga de un árbol en un monte. Un pastor lo encuentra y el pibe le da ternura y para chuparle las medias a los reyes de Corinto, una ciudad vecina a Tebas, se lo ofrece ya que estos dos no pueden tener descendencia. Bueno, el caso es que los reyes Pólibo y Mérope lo aceptan y…
Mario: -¡No les cambiaste los nombres a los personajes!
Ester: -No, es que ya me aburrí y… digo ¡Basta! Yo pregunto ¿no querés contarte vos la historia? (Con una mirada amenazante y una sonrisa falsa obligándolo a guardar silencio). Como decía, lo aceptan y crece con ellos. Ya grande va a ver a un oráculo porque se acostumbraba a hacer eso a cierta edad, quien le dice que va a matar a su padre y se va a casar con su madre. Éste, aterrado, huye de la localidad pensando que los reyes que lo criaron son sus padres biológicos. En el camino choca con el tipo que es su verdadero padre y lo mata destripándolo y sacándole el corazón para luego arrojárselo a los perros. ¡Cuando lo mata, lo mata pero mal! No sabés, fue terrible las cosas que le hizo su propio hijo, heredero de su sangre. (Acentuando “su propio hijo”). Bueno, y él lo más piola cuando está por entrar a Tebas, que era su destino de viaje, ve que una esfinge está matando a todas las personas que no adivinan su acertijo. Antes que preguntes, una esfinge era una criatura mitológica con cara de mujer, cuerpo de león y alas manchadas con sangre. Era un ser con una cara malévola…
Mario: -Ahora entiendo de donde salieron las mujeres, ¡todo tiene sentido!
Ester: -¿Vos querés terminar sin poder tener hijos? No sé si te queda claro lo que te digo, pero si querés te muestro.
Mario: -No amor, está bien, disculpá mi falta de respeto.
Ester: -En fin, el pibe era inteligente y adivinó el acertijo, la esfinge se suicidó, Ramón se casó con su madre y tuvo cuatro hijos, ya sé, seguro estás pensando, ¡qué feo casarme con mi propia madre! Y en casarte con tu madre si, sería horrible, es más rompe b… Perdón, perdón, me zarpé. Volviendo a la historia, se desata una peste porque el asesino de Súper Mario vive en el reino. Llaman a un oráculo ciego que le dice que él es el asesino y que se casó con su madre y que tiene hijos-hermanos. Esterious se suicida y Súper Mario se clava los broches del vestido de su madre-esposa en los ojos ya que este vio menos que el ciego en esta historia. Moraleja: lo dejo a tu criterio.
Mario: -Che, buenísima la historia la verdad, igual te digo lo que más me gustó fue el final (En un tono de ironía).La verdad que si te sale un hijo así, te caga la familia te digo.
Ester: -La verdad que sí, hay hijos de todo tipo, si lo pensás es una locura, pero te pones a ver las noticias y te querés encerrar en un táper para que no te agarren todos los problemas de hoy en día.
Mario: -Igual son cosas que pasan una vez cada tanto, no es algo tan normal, va yo no conozco a nadie que le haya pasado eso. ¿Y vos? (En tono un poco desesperado)
Ester: -No yo tampoco, por suerte.
Mario: -Pero... ¿A qué querés llegar con este mito?
Ester: -La verdad que BASTANTE bravo les salió el nene. Igual, sabes que en esas cosas yo mucho no creo, pero como sé que vos sí, quiero que te des cuenta de la responsabilidad que puede ser tener un hijo.
Mario: -Por supuesto, sí, eso seguro, lo tengo más que claro, aparte con el amor que le vamos a dar nosotros no va a ser así de rebelde, y los oráculos no existen por acá, no nos va a salir así de guacho, ¿no?
Ester: -Mi amor, nosotros vamos a cuidarlo y le vamos a enseñar los buenos valores y el comportamiento adecuado ( Dice tranquilizándolo)…(Luego cambia la expresión de la cara y agrega) igualmente cuando sea grande e independiente andá a saber, igual no creo eh, pfff que estoy diciendo, bueno, si no le contamos esas historias no se le va a pasar por la mente bueno al menos no hasta que llegue al secundario y los otros pendejos le metan cosas en la cabeza ¿Qué opinás?
Mario: -No no, espero que no, si va a ser educadito, además, puede ser una nena, y viste que las nenas son buenas no piensan en esas maldades (Dice tranquilizándose a sí mismo) y si es nene…también va a ser re tranquilo.
Ester: -No sonás muy convencido te digo igual, me parece a mí o... ¿Estás dudando? (Desafiándolo)
Mario: -¿Yo? No es que no esté convencido, solo que…
Ester: -¿Viste? Estás con miedo Mario…igual que yo, te entiendo. Dejémoslo para más adelante.
Mario: -Si…la verdad que no te quiero ver sufrir. Somos demasiado jóvenes con solo 45 años, tenemos toda una vida por delante y aprender a ser lo suficientemente maduros para semejante responsabilidad.
Ester: Sí, lo sé. Además, ¿no vas a querer verme vistiendo ropa de la talla de tu mamá o sí?
Mario: -La verdad es que eso dolió pero lo acepto porque tenés algo de razón y admito que la historia me llegó al fondo de mi alma, de mi cabecita y de mis entrañas, creo. Por eso podríamos posteragarlo, es muchísima responsabilidad. Bueno, me dio sueño, buenas noches amor (Tratando de finalizar el tema).
Ester: -Buenas noches pastel de chocolate esponjocito. (Con una sonrisa pícara se duerme felíz luego de haber cumplido su objetivo.)
TelónLourdes V., Laura V., Verena K., Julieta S., Joel P.
Me gustó mucho. Ha sido humorístico, dinámico y también, quizás sin proponérselo, lleva a la reflexión o bien hacia una mirada distinta sobre situaciones actuales: miedo a la maternidad-paternidad, la edad para serlo, los tiempos de cada uno, entre otros.Excelente: TRES(3)
ResponderEliminar